Investigan si los Asesinatos los Cometió el Narco
Por Staff Pagina 24

Los dos cuerpos estaban atados de pies y manos y, a uno de ellos tenía un balazo en la cabeza
Marco Antonio Vargas Duarte, vocero en materia de seguridad del Gobierno del Estado, dio a conocer que la madrugada de ayer domingo, fueron encontrados dos cadáveres en un pozo ubicado en el rancho Doroteo Arango, en el municipio de Guadalupe.
Dijo que el hallazgo se derivó del seguimiento a la información que se desprende de la detención de uno de los autores materiales del homicidio de don Antonio Frausto Ortiz, padre de la delegada del Instituto Nacional de Personas Adultas Mayores (IMPLAN) y dueño de la carnicería “La Reina”, ocurrido el 31 de agosto en la colonia Gavilanes.
Por lo que elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) realizaban recorridos por caminos de terracería que comunican a las comunidades de Pansacola y Tolosa, a unos 15 minutos de la colonia La Comarca.
Fue cuando los uniformados llegaron al citado rancho, totalmente abandonado, alrededor de las 02:00 horas, percibieron un intenso olor desagradable, por lo que iniciaron la búsqueda del sitio donde emanaba el mismo.
Las fincas del Rancho se encontraban deshabitadas; sin embargo, en la parte trasera encontraron un pozo, cubierto con una tabla; al moverla confirmaron que desde ese punto emergía el olor de algo orgánico descomponiéndose, dijo Vargas.
Después elementos de la PEP alumbraron con sus lámparas hacia el fondo del pozo y vieron los cadáveres de dos personas en el fondo, por lo que solicitaron la presencia de los Servicios Periciales y el apoyo de Protección Civil Estatal.
Poco antes de las 06:00 horas, ante la presencia de Peritos y agentes ministeriales, personal de Protección Civil Estatal se pudo rescatar los cuerpos sin vida de los dos hombres; peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) iniciaron la Carpeta de Investigación e indicaron que ambos cuerpos ya presentaban signos de descomposición, por lo que calcularon que tendrían de dos a tres semanas en ese lugar.
Precisaron que los dos cadáveres estaban atados de pies y manos y, a uno de ellos tenía un balazo en la cabeza, y por el grado de descomposición no fue posible calcular la edad de los mismos en ese momento.
Los dos cadáveres de las personas están en calidad de desconocidos y fueron trasladados al Servicio Médico Forense, donde se les practicará la necropsia de ley, a efecto de determinar las causas del deceso, y así confirmar si están involucrados en la delincuencia organizada.
