Por Agua, se Enfrentan a Balazos en Comunidades de Zacatecas

¡Lo que Faltaba!

Unos 30 habitantes de las comunidades rurales de Tocatic, Cicacalco y El Carrizalillo, agredieron a balazos a sus vecinos de la comunidad Mesa de Palmira, en la sierra de Tlaltenango, al sur de Zacatecas, así como a trabajadores de la Secretaría del Campo (Secampo), del gobierno del estado, quienes realizan la perforación de un pozo de agua potable, al que los primeros se oponen.

Dos personas resultaron heridas y el conflicto comunitario sigue latente. Los agredidos gestionaron desde el año 2016 ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Secampo la perforación de un pozo, y en agosto del mismo año obtuvieron la concesión correspondiente, para extraer del subsuelo el agua dulce para utilizarla en sus necesidades primarias así como en el riego de sus parcelas.

En enero pasado, una máquina de Secampo fue enviada desde la capital de Zacatecas al lugar, y comenzó la perforación del pozo, aunque la tarea se ha interrumpido por el conflicto entre los comuneros, donde incluso tuvo que promoverse un amparo de la justicia federal para que se realice la obra.

Sin embargo, denunció Gonzalo Tapia, representante legal de los campesinos afectados en la Mesa de Palmira, que la tarde del pasado miércoles 4 de octubre -en un hecho que aseguró, intentaron ocultar las autoridades locales-, arribaron alrededor de 30 hombres armados, procedentes de las comunidades de Tocatic, Cicacalco y El Carrizalillo, y lanzando arengas contra la perforación del pozo, comenzaron a disparar contra los lugareños, durante casi una hora.

Durante la agresión fue herido de bala David Ruvalcaba Martínez, quien es trabajador de Secampo, así como el joven adolescente Juan Manuel Meza Ruiz, habitante de Mesa de Palmira.

Por la tarde – noche de ese miércoles, cuando ya se habían retirado los agresores, arribaron a esa serrana comunidad policías estatales preventivos e integrantes del ejército mexicano.

El empleado del gobierno del estado –el más grave-, fue trasladado en el helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública del estado a un hospital de la capital de Zacatecas.

El joven lesionado fue llevado en una patrulla a recibir atención médica, bajo resguardo policiaco, al hospital regional de la ciudad de Tlaltenango.

Gonzalo Tapia informó que este lunes se interpusieron las denuncias respectivas contra los agresores ante la procuraduría general de justicia de Zacatecas, así como ante la PGR, por las armas de fuego que fueron utilizadas en la agresión, y se presume son de calibres para uso exclusivo de las fuerzas armadas.

Tapia vinculó directamente a los agresores de las comunidades de Tocatic, Cicacalco y El Carrizalillo, con José Narro Céspedes, líder de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA), quien presuntamente les da protección política.

Algunos de los agresores fueron identificados por Gonzalo Tapia como: José de Jesús Flores, Ubaldo Pérez García, Abraham Costilla Serrano y Roque Sedano Solís, integrantes del comisariado de bienes comunales y del consejo de vigilancia, de Tocatic y Cicacalco.

Asimismo les acompañaban Moisés Tapia Bautista, Antonio Tapia Bautista, René Tapia Bautista, Amando Sedano Nesta, Rigoberto Sedano Nesta, Lorenzo Sedano, Juan José Sedano Solís, Alejandro Tapia Márquez, Gustavo Pérez García, Romualdo Hermoso, Ignacio Robledo, Filomeno Robledo Nesta y Eliseo Solís Meza, entre otras personas.

“Llegaron todos armados, y se ostentan como gente de José Narro, y siempre se han abanderado en su filas con el grito de ‘arriba José Narro, que es el manda en el estado’, ‘les dijimos que aquí no se hacia el pozo o los íbamos a matar’, y comenzaron a disparar”.

Por su parte José Narro Céspedes, al trascender la agresión armada ocurrida en la sierra de Tlaltenango, se deslindó de la misma a través de un comunicado de prensa, contradictorio, señalando primero que “el conflicto de Mesa de Palmira que afecta a la comunidad indígena de Totatic y Cicacalco, en el municipio de Tlaltenango, no es nuevo, y los comuneros se acercaron a la CNPA para evitar la perforación de un pozo que la Secretaría del Campo (Secampo) está resuelta a que se lleve a cabo, con el efecto negativo y sin la autorización de la asamblea ejidal de dichas comunidades”.

Además se confirmó que “José Narro Céspedes había advertido al gobierno del estado que priorizara la atención a esta zona que tarde o temprano podría terminar en hechos violentos, y el propio gobierno lo dejó crecer… la CNPA condena el hecho de que se le trate de culpabilizar un conflicto que estaba en manos del gobierno solucionarlo, además la agresión del pasado cuatro de octubre en aquella zona del estado, fue de gente extraña que recibió con disparos a los comuneros cuando éstos iban de manera pacífica a notificarles que no podían continuar los trabajos de perforación”.

 

Publicado en: Pagina 24 Zacatecas

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