Ya se Quejó con la Alcaldesa Judit Guerrero

Por Cristo González

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas advirtió que hay pendientes en los decibeles porque el sonido de los eventos que se realizan en Plaza de Armas es demasiado alto y daña la construcción de este magno centro religioso y otros edificios (Foto Rocío Castro Alvarado)

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas advirtió que hay pendientes en los decibeles porque el sonido de los eventos que se realizan en Plaza de Armas es demasiado alto y daña la construcción de este magno centro religioso y otros edificios (Foto: Rocío Castro Alvarado)

Luego que dieran inicio antier las actividades propias del Festival Cultural Zacatecas 2018, Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas advirtió que hay pendientes en los decibeles porque el sonido de los eventos que se realizan en Plaza de Armas es demasiado alto y daña la construcción de este magno centro religioso y otros edificios.

“Aquí en Catedral hay una vibración bastante fuerte en las ventanas que dan hacia la Plaza de Armas”, manifestó en la conferencia de prensa.

No obstante, dijo que esta situación ha mejorado mucho porque los eventos que se han desarrollado en este espacio “son más tranquilos”, no como años anteriores en que por la multitud, se dañaron partes de la cantera de este edificio religioso.

Dijo que están de acuerdo con que se desarrollen estos eventos culturales al considerar que “no todo mundo es católico, y no todos van a Catedral, pero necesitamos cierto silencio y moderación en el tipo de eventos”.

Pese a esta problemática por los decibeles, al cuestionarlo Página 24 si han disminuido el volumen en los eventos que se realizan en esta zona de la capital, afirmó que han disminuido el ruido, sin embargo comentó que no tienen manera de medir los decibeles.

“Le sugerí a la alcaldesa (Judit Guerrero López) que si había alguna forma de disminuir el ruido por los daños que se causa al edificio”, agregó al cuestionamiento.

En su mensaje dominical, el obispo comentó que esta Semana Santa ha sido muy significativa para los antepasados, que ahora tiene que tener el mismo significado, aunque se tiene que vivir en situaciones nuevas.

“El significado es el inicio de la semana mayor en la que celebramos la pasión, muerte y resurrección de Jesús, que es el centro de nuestra fe.  La piedad popular ha ido rodeándola de hermosas tradiciones como el lavatorio de pies los jueves, los viacrucis y procesión del silencio del viernes, así como la espera del Sábado de Gloria, y la fiesta de la resurrección”, precisó.

Agregó que la invitación para la gente es vivir con intensidad estos días en los que debe prevalecer el respeto a pesar de distracciones, ruidos y la movilidad que haya.

“Lo conveniente es darnos un espacio, un minuto de silencio que es la mejor inversión para nuestra fe y nuestra vida.  Si hay la oportunidad de participar en alguna participación sería estupendo”, manifestó.

A decir del monseñor, los días más transitados son Domingo de Ramos, los viernes santos a través de los viacrucis y representaciones que se hacen en diferentes lugares como en el cerro de las antenas que son muy concurridos.

Al cuestionarlo si sigue el mismo fervor de los feligreses en estas fechas, Sigifredo Noriega afirmó que ha visto excelente respuesta pese a que hay días más concurridos que otros, por ejemplo ayer que hubo grandes aglomeraciones de gente, pues además se espera gran afluencia de fieles en los recorridos a los siete altares.

Aplaudió que en estas fechas también vio con buenos ojos el hecho que más jóvenes participen en las misiones religiosas a lugares más recónditos del estado donde llevan mensaje y gestos de amor a la gente, lo cual dijo, “es una gran inversión para la paz y la seguridad porque todo mundo se detiene y alimenta su espiritualidad”.