Los hay Agradecidos y de Alma Noble Como Edwin

Por Cristo González

Edwin Rodolfo, indocumentado hondureño de 34 años de edad: “Me vine de Honduras porque la economía allá está bien dura, hay crisis porque no hay mucho trabajo, las maras están controlando todo, decidí salir de ahí”. (Foto: Cristo González)

Edwin Rodolfo, indocumentado hondureño de 34 años de edad: “Me vine de Honduras porque la economía allá está bien dura, hay crisis porque no hay mucho trabajo, las maras están controlando todo, decidí salir de ahí”. (Foto: Cristo González)

Edwin Rodolfo es un indocumentado hondureño de 34 años de edad y está en busca del sueño americano, pese a que en la unión americana “las cosas están muy duras”, con los asuntos migratorios en el gobierno que encabeza Donald Trump.

No obstante, comentó en entrevista para Página 24, que el problema económico en su país está peor que la crisis migratoria.

“Me vine de Honduras porque la economía allá está bien dura, hay crisis porque no hay mucho trabajo, las maras están controlando todo, decidí salir de ahí”, fueron las primeras palabras del entrevistado, quien después de un rato accedió a declarar sobre su situación que atraviesa, para cruzar la frontera de México con Estados Unidos de América.

Ahora está en Zacatecas, y llegó a bordo del tren conocido como “La Bestia”, porque la madrugada de ayer lo bajaron junto con otros indocumentados en esta zona.

Al bajar del tren, es el momento propicio para caminar un poco en búsqueda de comida, para saciar el hambre después de un largo viaje, y posteriormente esperar otro tren para seguir la marcha.

“La Bestia trae de todo, diversión, peligro, tristeza, pero esto depende de cómo vengas y cómo te comportes en el tren.

Si vienes tranquilo, tranquilo vas a llegar y nadie te va a molestar, pero si vienes haciendo relajo, consumiendo drogas, fumando o tomando alcohol, te reunirás con la gente que viene haciendo relajo, y es donde vas a perder”, acotó.

Edwin consideró que es malo viajar de esta manera en grupo, porque “siempre hay uno del grupo que viene pensando tonterías, por eso es mejor venir solo y de manera tranquila para seguir adelante”.

Su paso por México ha sido gratificante, toda vez que no le han negado comida o alguna cobija para dormir.

“Todo depende de cómo se lo pidas a las personas, porque aquí la gente es muy bondadosa, pero he visto indocumentados que quieren todo a la brava porque no están en su país, las cosas no son así, las cosas se piden con amabilidad y de manera humilde”, destacó.

La búsqueda del sueño americano inició hace aproximadamente 45 días en los que ha viajado en La Bestia, y aunque aún falta camino por recorrer para llegar al límite fronterizo, Edwin se muestra optimista al decir que en su paso por tierras zacatecanas, ve más luz porque está más cerca de llegar.

Recordó que en su paso por Tenosique en Tabasco, aunque hay poca gente y tienen pocos recursos, ayudan a los indocumentados con alimentos, mientras que en Coatzacoalcos, Veracruz, el ambiente se torna peligroso por la presencia de la Mara Salvatrucha, quienes piden cuotas de mil dólares a quienes se trasladan en el tren.

Sin embargo, sonrió al comentar que en Zacatecas ve más gente, quienes en su estancia lo han apoyado con alimentos y algo de dinero para seguir la marcha hasta la unión americana, donde pretende llegar, para así darle una mejor calidad de vida a su hija de tres años que dejó en Honduras, “chupándole los ojos a Donald Trump que no nos deja pasar”.