Por Alberto Núñez Hernández

La palabra retablo proviene del latín “retro” y “tabularum” que significa tabla que se coloca detrás (Foto: Merari Martínez Castro)
Dentro del Museo Zacatecano se encuentra la colección de 193 retablos mexicanos, fueron reunidos y generosamente donados por el zacatecano Fernando Juárez Frías, proceden de Zacatecas principalmente y de estados como Aguascalientes, Estado de México, entre otros.
Los retablos fueron realizados sobre madera en los siglos XVI, XVII y XVIII, cabe señalar que la palabra retablo proviene del latín “retro” y “tabularum” que significa tabla que se coloca detrás, y en esta exposición se muestran adaptaciones de obras de gran formato.
Los retablos son representaciones pictóricas en pequeñas piezas de madrea, para los altares caseros que se colocaban al interior de los hogares, las obras datan desde la Independencia de México y algunas después de la ruptura entre Iglesia y Estado.
Dentro del recorrido que se ofrece en esta sala se dio a conocer que estas formas de culto público se vieron restringidas, por lo que la devoción se limitó a la intimidad del hogar y creó una de las más puras manifestaciones del arte sacro popular mexicano.
Estos retablos expresan el fervor religioso popular de una nación independiente y constituyen una singular expresión artística de autores anónimos que se desvaneció a partir de la propagación de los medios de reproducción gráfica masiva, que hasta la fecha, han sido sustituidos por imágenes impresas en serie, como las estampas y los cromos religiosos.
Además, en el recorrido de dicha sala se informó que la iconografía en estos retablos es el estudio de las imágenes que conllevan una connotación simbólica; los elementos y atributos son los rasgos, posturas, y objetos que portan figuras para estas obras de arte.
Cabe destacar que la mayoría de los atributos cristianos tiene un origen pagano; como el nimbo o aureola, que identificaba a faraones, así como a deidades de antiguas culturas.
No es sino hasta el siglo IV que el cristianismo lo adopta en las figuras de Jesús y la Virgen y durante el periodo gótico proliferaron las imágenes de santos, por Io que fue necesario designar elementos individuales en cada figura.
La fuente principal de los aristas fue la “Leyenda Áurea de Jacobo de Vorágine (s.
XIII)”, ahí, el autor, quien fue obispo de Génova, describe las vidas de los santos y prové los símbolos adecuados para cada uno.
Con los años los retablos fueron considerados únicamente arte religioso, sin embargo hoy en día el arte sacro es uno de los recuerdos que deja la historia para conocer detalles, acciones, formas de vida y pensamiento de diversos siglos.
Por ello, el Museo Zacatecano invita a todos los zacatecanos y turistas que visitan el estado a que formen parte de esta exposición y conozcan formas de pensar que datan de varios siglos atrás.
