Por Cristo González

Los manifestantes tomaron las casetas y dejaron pasar a los vehículos
Aunque en un principio los integrantes del Movimiento Democrático Magisterial de Zacatecas (MDMZ) convocaron al gremio a participar en una marcha en la capital, luego de una reunión acordaron trasladarse a las casetas de peaje ubicadas en Calera para pedir dinero que será entregado a los profesores cesados del servicio y presionar a la Secretaría de Gobernación (Segob) para ceda a las peticiones del gremio ante la reforma educativa.
La movilización se tenía contemplada a las 10 horas en el primer cuadro de la capital, sin embargo los participantes se congregaron para definir la pauta a seguir por la lucha que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha emprendido en 24 entidades del país donde han paralizado salidas de carreteras.
Al estar en el parque Enrique Estrada, el contingente de aproximadamente 250 profesores decidió ir a las casetas a botear y no impedir el paso a los vehículos, que según datos de la Gerencia de este sitio, transitan de 16 mil hasta 17 mil unidades motrices por esta zona de la entidad.
Según los docentes que se congregaron en Calera, la manifestación pacífica fue para que las autoridades federales se den cuenta que la resistencia a la reforma educativa no es solamente en Oaxaca y Guerrero.
Las voces de los líderes de la CNTE en Zacatecas, coincidieron que es generalizado el descontento por las reformas que impulsó en el sector Enrique Peña Nieto, presidente de la República, pues también se han visto manifestaciones en Jalisco, Sonora, Nuevo León.
El magisterio disidente reprocha que el gobierno federal únicamente señale que el descontento sea en cuatro entidades del país, cuando en la mayoría han reprobado estos cambios legislativos, porque consideran que adolece la permanencia en el aparato educativo por las evaluaciones.
Sin embargo, ha habido acercamientos entre la CNTE y la Segob, donde los docentes intentan frenar la reforma, y sobre todo las evaluaciones al gremio, así como la reinstalación de los profesores separados del servicio.
Los puntos que se han puesto sobre la mesa ante el gobierno es detener las evaluaciones, libertad a los presos políticos del magisterio, así como la reinstalación de los cesados del sistema que se resistieron y no presentaron los exámenes.
