La Fenafre Está Convertida en una Porquería
Por Margarito Juárez González

El concierto del cantante Gerardo Ortiz, sólo dejó riñas, detenidos y sobre todo un alto consumo de alcohol de menores de edad, pues la bebida no fue regulada por las autoridades y el principal responsable de ello es el alcalde Gilberto Dévora Hernández
Fresnillo, Zac. – El concierto del cantante Gerardo Ortiz, sólo dejó riñas, detenidos y sobre todo un alto consumo de alcohol de menores de edad, pues la bebida no fue regulada por las autoridades y el principal responsable de ello es el alcalde Gilberto Dévora Hernández.
No le importo al primer edil las recomendaciones que hicieran integrantes de la Red Plural de Mujeres, en el sentido que el artista promueve música que violenta los derechos de las féminas.
A pesar de que la Feria Nacional de Fresnillo (Fenafre) se ha convertido un negocio para el gobierno municipal, a Dévora Hernández le importó más el dinero que se invirtió para que este artista se presentara y generara alcoholismo en la juventud, sobre todo en los menores de edad.
El gasto fue de un millón 500 mil pesos aproximadamente, y fueron cuantiosas ganancias económicas para Grupo Modelo, a quien se le otorgó la exclusividad para vender el producto.
Con la presentación de ayer se tuvo la mayor venta de bebidas embriagantes en lo que va de la Fenafre; no hubo personal del Departamento de Alcoholes supervisando los negocios que venden este producto y se observaba a muchos menores entre los 14, 15, 16 y 17, tomando cerveza, que se les vendía con toda impunidad.
El presidente municipal ni si quiera ha hecho presencia en la explanada para verificar que no se viole la ley, pero si fue el responsable de negociar con los empresarios que participan en las actividades, en donde hay ganancias monetarias importantes, sobre todo por el cobro de 50 pesos de estacionamiento y el uso de los sanitarios con un costo de cinco pesos.
Gerardo Ortiz, agradeció a sus seguidores por apoyarlo durante sus años de carrera artística y posicionarlo como una de las estrellas gruperas más sobresalientes en las principales listas de música en Estados Unidos, México y Centroamérica, cantando Quién se anima, La loba, El pávido návido, El Cholo, Damaso, Por qué terminamos y Perdóname.
Asimismo el cantante llevó a los asistentes desde el romanticismo, la melancolía hasta el baile, con los temas Y me besa, Amor confuso, Eres una niña, Millones de besos, El Mundo es tuyo y Sólo vine a despedirme, en los que promueve agresión hacia la mujer.
