Por Cristo González

Despúes de 48 años, siguen manifestándose (Foto Rocío Castro Alvarado)

Despúes de 48 años, siguen manifestándose (Foto: Rocío Castro Alvarado)

Han pasado 48 años de los trágicos sucesos en Tlatelolco, en la Ciudad de México que empañaron la manifestación estudiantil en la que se desconoce una cifra oficial de asesinados, pero ninguno de los responsables está en prisión por cometer esta masacre de estudiantes.

En el marco de este suceso, alumnos de la Escuela Normal Rural Matías Ramos Santos de San Marcos, Loreto realizaron la ya acostumbrada marcha para hacer énfasis al gobierno que “el 2 de octubre no se olvida”.

A bordo de unos tres autobuses llegaron los sanmarqueños para efectuar esta movilización pacífica en la zona metropolitana Zacatecas-Guadalupe.

El punto de concentración y partida del contingente poco nutrido fue a la altura de la Secretaría de Educación de Zacatecas (Seduzac), por lo que elementos viales cerraron la circulación en el bulevar con sentido a la capital, en tanto concluía la marcha.

La marcha fue encabezada por un par de jóvenes que portaron una manta en la que expresaron con un moño negro, la fecha del 2 de octubre de 1968 que fue cuando ocurrieron los hechos atroces y la leyenda “no perdonamos ni olvidamos”.

En otras mantas expresaron frases como: “Quiero morir siendo esclavo de principios, no de hombres”, además de “ni con tanques ni metrallas a San Marcos se calla”.

Los sanmarqueños concluyeron la movilización en la Plaza Bicentenario, céntrico espacio de la capital donde condenaron el suceso que a su ver, marcó para siempre la historia de México cuando en la Plaza de las Tres Culturas fue el escenario donde se desarrolló la trágica historia donde el gobierno despiadado que en ese entonces encabezó Gustavo Díaz Ordaz “mandó acribillar a una multitud de estudiantes que realizaron un mitin en ese lugar”.

En esas fechas los estudiantes se manifestaron contra el gobierno por las injusticias cometidas en días previos en la que las fuerzas armadas abrieron fuego contra los manifestantes arrebatándoles la vida.

Actualmente se desconoce en realidad cuántos estudiantes fueron asesinados a manos de quienes se supone salvaguardan la integridad física de las personas.

Ante esta situación, los sanmarqueños señalaron que “a 48 años de ase genocidio sigamos sin darnos cuenta de que en nuestro país es más peligroso ser estudiante que un vulgar criminal”, por lo que aseveraron, la institución formadora de docentes a la que pertenecen salió a las calles para alzar la voz y romper el silencio por aquella injusticia.