La Gente ya Despertó: Obispo
Por Cristo González

Sigifredo Noriega Barceló: “La revuelta, la protesta y en algunas partes hasta rebelión no es precisamente lo que esperábamos. La protesta y el malestar están ahí, pero hay que dar un paso a lo que sigue, a la propuesta porque no podemos pasar todo el tiempo en manifestaciones” (Foto Rocío Castro Alvarado)
Pese a que el gobierno federal se comprometió a que al aprobarse una serie de paquetes de reformas, en el que se incluyó la energética, no habría más gasolinazos ni aumentos a la energía eléctrica el panorama es totalmente diferente. Ante este negro panorama que se vive en el país, Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas condenó esta “promesa no cumplida”.
“No se vale engañar a la gente por razones de tipo político porque sabemos que el subsidio no va a ser eterno.
El subsidio no soluciona a mediano ni largo plazo aunque pueda sacar de algún problema, pero una economía que se basa en el subsidio y no en la producción, va al fracaso.
En eso la mayoría de la gente estamos de acuerdo que el subsidio no es sano para la economía nacional”, enfatizó en la conferencia de prensa dominical.
Indicó que la forma en la que se quiere retirar el subsidio en los hidrocarburos y las ganancias de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la forma en que se le quiere cargar el costo a la ciudadanía, “eso es cuestionable”.
“La gasolina está en el mercado como están todos los productos.
Lo que hay que ver es el impuesto, es lo que se puede trabajar de la protesta a la propuesta”, destacó.
Respecto al aumento de impuestos en el plano local, Sigifredo Noriega dijo que hay subidas y bajadas en los precios porque “no aplica la ley de la gravedad de todo lo que sube tiene que bajar”.
“Tenemos que hacer gestos para atenuar los efectos de las subidas en los precios.
Tenemos que estar vigilantes para que no haya abusos de tipo económico ni político porque hay muchos líderes de los partidos que se están subiendo al prometer solucionar este tipo de efectos”, manifestó Sigifredo.
Durante estos primeros días de enero se ha visto una revuelta en repudio al gasolinazo, ante lo que Noriega aplaudió el “despertar de la gente” que confió en que esto ayude para hacer frente a la diferencia, al egoísmo y la no participación.
Sin embargo también consideró preocupante que en las marchas de entidades como Jalisco, Veracruz y Monterrey en que se han registrado actos vandálicos, rapiñas y saqueos en tiendas al declarar que “no estamos logrando lo que buscábamos, que es la paz social”.
“La revuelta, la protesta y en algunas partes hasta rebelión no es precisamente lo que esperábamos.
La protesta y el malestar están ahí, pero hay que dar un paso a lo que sigue, a la propuesta porque no podemos pasar todo el tiempo en manifestaciones”, recalcó.
Sostuvo que los zacatecanos se han comportado a la altura con otras manifestaciones violentas en el país, pues aplaudió la civilidad de los más de 3 mil participantes en esta lucha que consideró legítima para cuidar los medios de expresión y no utilizar las marchas como escape que se da cuando los órganos institucionales no cumplen su papel.
Ante este panorama de resistencia por estas políticas, el obispo indicó que el gobierno debe ser más sensible y gobernar de acuerdo a las necesidades del pueblo, aunque también “el pueblo tiene que ser sensible en sus manifestaciones para que no se conviertan en oportunidades de violencia y destrucción del patrimonio o la obstrucción de vías de comunicación.
