“El Tratamiento Puede Durar de dos a dos Años y Medio”

Por Claudia de Santiago

Pedro Rodríguez de la Torre: Las principales drogas que usan las mujeres son tabaco, alcohol, marihuana, cocaína y últimamente se ha tenido un repunte en el uso de cristal (Foto: Rocío Castro)

Pedro Rodríguez de la Torre: Las principales drogas que usan las mujeres son tabaco, alcohol, marihuana, cocaína y últimamente se ha tenido un repunte en el uso de cristal (Foto: Rocío Castro)

Pedro Rodríguez de la Torre, director del Centro de Integración Juvenil (CIJ), dio a conocer que 20 por ciento de las personas que se atienden en el centro son mujeres de entre 12 y 19 años.

En este sentido, declaró que las principales drogas que usan las mujeres son tabaco, alcohol, mariguana, cocaína y últimamente se ha tenido un repunte en el uso de crystal: “del 20 por ciento de las mujeres que atendemos, el 8 por ciento ha reportado que ha tenido contacto con el crystal o tiene un usos consuetudinario”.

Rodríguez Torres, mencionó que la atención que se brinda en el centro varía de persona a persona; precisó que a una persona que tiene uso frecuente de drogas se busca la opción de tratamiento, una puede ser a través del tratamiento llamado “centro de día”, en donde se busca que el usuario pase de entre tres y cinco días de la semana seis u ocho horas.

En este lapso de tiempo se busca que tengan actividades educativas, lúdicorecreativas, formativas y terapéuticas para reducir el espacio en el que pudieran tener contacto con drogas, así como fortalecer algunas habilidades como toma de decisiones, afrontamiento de estrés, entre otras.

Otra modalidad es la consulta externa, donde se le hace un diagnóstico al usuario y se determina cuál será la estrategia de tratamiento más adecuada, ya que puede ser individual, familiar o grupal.

Cabe señalar que el tratamiento dura entre tres y seis meses, dependiendo de la condición del usuario: “El tratamiento para poder pensar que una persona está dada de alta definitivamente, se lleva aproximadamente dos años a dos años y medio”, puntualizó Rodríguez de la Torre.

En caso de que el usuario requiera ser hospitalizado por su condición contar el consumo, es llevado a una de las unidades con las que se cuentan en diferentes partes de la República.

Rodríguez de la Torre, enfatizó que no se trabaja de igual manera con un hombre que con una mujer, pues se labora mediante cuestiones de género y se busca que la mujer sea atendida de manera diferente porque requiere una atención diferente.

“Buscamos que quien atienda a una mujer sea una propia mujer para que se pueda sentir con mayor confianza, porque hay temas que pueden ser difíciles de manejar en una mujer consumidora por todo lo que implica”, finalizó el entrevistado.