Interno del Tutelar de Menores, Casi Muere por Sobredosis de Cocaína

Lo que Faltaba, ¡Hasta en el Tutelar hay Tráfico de Drogas!

Por Cristo González

Nadie sabe cómo llegó la droga a sus manos, pues en teoría este centro debería garantizar la seguridad de los jóvenes que buscan reinsertarse en la sociedad; sin embargo no es así y existen al interior violaciones a derechos humanos, malos tratos, omisiones y deficiencias que las autoridades se niegan a ver (Foto Cristo González)

Nadie sabe cómo llegó la droga a sus manos, pues en teoría este centro debería garantizar la seguridad de los jóvenes que buscan reinsertarse en la sociedad; sin embargo no es así y existen al interior violaciones a derechos humanos, malos tratos, omisiones y deficiencias que las autoridades se niegan a ver (Foto Cristo González)

Jorge, tiene 20 años de edad, y el pasado 29 de noviembre tuvo que ser atendido de emergencia en el Hospital General de Zacatecas (HGZ) por una sobredosis de cocaína.  Él es uno de los más de 80 jóvenes que permanecen en el Centro de Internamiento y Atención Integral Juvenil de la entidad.

“Jorge”, como aquí le llamaremos, puso en alerta a los padres de familia de los internos del centro, sobre las malas condiciones en las que están sus hijos.

Nadie sabe cómo llegó la droga a sus manos, pues en teoría este centro debería garantizar la seguridad de los jóvenes que buscan reinsertarse en la sociedad; sin embargo no es así y existen al interior violaciones a derechos humanos, malos tratos, omisiones y deficiencias que las autoridades se niegan a ver.

Esta situación ha sido recurrentemente denunciada por los padres de los internos, que por temor a represalias reservan sus nombres y exigen en el anonimato mejores condiciones y atención para los menores recluidos.

Esta no es la primera vez que una situación al interior del centro preocupa a los padres, pues incluso en este año, se formalizó una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ).

Para las autoridades, es un área más del sistema penitenciario en la entidad y por tanto, las fallas que hay son generalizadas y sistemáticas, pese a las recomendaciones emitidas desde el año pasado por la CDHEZ.

 Una visita al interior del CIJ

Actualmente, en el centro hay poco más de 80 jóvenes internos, de los cuales un 30% están sentenciados, las edades de estos oscilan entre los 14 y 22 años.

Los jóvenes en su mayoría llegaron a este lugar acusados de violación, portación de arma de fuego, homicidio, privación ilegal de la libertad; algunos pertenecientes a grupos delincuenciales.

Del total de la población del centro, cinco son niñas, y de estas dos están sentenciadas.

Por ley, los jóvenes que están en espera de que se resuelva su situación jurídica o en cumplimiento de una sentencia, que puede llegar como máximo a los 5 años, deben recibir atención especializada, para garantizar su adecuada reinserción.

No obstante, las faltas de personal, capacitación y especialización del mismo limitan este trabajo tendiente a evitar que los menores infractores vuelvan a reincidir.  Y muchas veces, los papás son conscientes de estas fallas y solicitan que se mejore la atención, sin ser escuchados.

Las fallas y deficiencias al interior se reflejan no solo en la falta de personal médico, de custodios y psicólogos, sino hasta de en la infraestructura.

Esta situación la reconoce la presidenta de la CDHEZ, María de la Luz Domínguez Campos, quien afirma que se ha observado que los jóvenes reciben una mala y poca alimentación.

Indicó que derivado de las revisiones al sistema penitenciario que ha hecho la CDHEZ se ha revisado el Centro de Internamiento y Atención Integral Juvenil.

Al igual que en el resto de los centros de reclusión de Zacatecas, el centro carencias que deben ser atendidas de manera inmediata, a efecto que cumpla con su función primordial que es la reinserción social de los interno, indicó.

 Las condiciones en las que viven los menores

Las quejas en contra este reclusorio juvenil son en torno a la alimentación, atención médica, y el trato por parte de los custodios.  Y es la deficiente alimentación la que más indigna, pues son ni siquiera se dan las porciones necesarias a los adolescentes, y debido a que están en pleno desarrollo, requieren más alimentos.

En cuanto a la educación, no se cumple como debe, pese a que esta es la actividad fundamental para que los jóvenes continúen con su desarrollo.

Además, faltan medicamentos, insumos, equipo y personal médico, requerimientos que la CDHEZ hizo al gobierno desde el año pasado.

 

Publicado en: Pagina 24 Zacatecas

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