Por Manuel Medina Castro
Martín Letechipía Alvarado, director del Museo del Juguete Popular “Etzcuincle” comentó en entrevista con Página 24, que derivado de diferentes problemáticas, el museo, está en búsqueda de un nuevo espacio que permita realizar los talleres y abrir las puertas a los niños que lo visitan.
Señaló que la actual ubicación, en la calle Abasolo del centro histórico, ya no está en condiciones de albergar el museo, ya que no cuenta con servicio de agua potable y el contrato de arrendamiento está por concluir.
Dijo Martín Letechipia que este museo empezó a operar el 5 de septiembre del año 2015, como una iniciativa particular, asumiendo los costos del proyecto él mismo, dando apertura a un lugar dedicado a los niños.
Pero este proyecto, comentó, va más allá, comenzó 20 años atrás, con diversos papeleos que tuvieron “una luz en la obscuridad” en el año 2002, cuando se hizo contacto con el Consejo Nacional para las Culturas y el Arte (Canaculta) quien se interesó en apoyar el proyecto.
En ese momento, no se manejó como el Museo del Juguete Popular, sino como el Museo del Títere Popular, ya que impera una gran colección de títeres, “pero no existieron las condiciones en Zacatecas y se desechó”.
Antes de la apertura del museo, en el año 2015, existió interés de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) para que auspiciara el museo en la parte económica “pero la universidad entró en crisis y ya no se hizo”.
Por este motivo, el Museo del Juguete Popular, fue administrado y apoyado económicamente por Martín Letechipia, para fomentar la cultura popular y abrir un espacio destinado a los niños.
Señaló que en estos 3 años, desde el museo han realizado en tres ocasiones el Festival del Papalote y el Fandango Gachita Amador, además de diversos talleres y actividades permanentes en el museo.
Informó que derivado de distintos problemas, el museo se encuentra en peligro de cerrar, al menos que encuentren otro lugar adecuado para su ubicación, así como ayuda institucional para continuar realizando actividades.
