Invita a Defender los Valores que Constituyen la Familia

Por Cristo González

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas (Foto Rocío Castro Alvarado)

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas (Foto Rocío Castro Alvarado)

Ante la proximidad de la Cuaresma que inicia el próximo miércoles con la imposición de la ceniza, Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas expuso que iniciará uno de los tiempos espirituales más fuertes para la Iglesia Católica durante el año dentro de la liturgia.

En este sentido, exhortó a los feligreses a participar de este tiempo que puede favorecer para abrir a la superación personal que viene con la gracia de Dios.

“Es un tiempo en el que somos invitados como personas, como comunidad, como Iglesia a ir a hacer ese viaje y balance al interior de cómo estamos, hacer esa evaluación, hay tantas formas de hablar para hacer un examen de conciencia para ver cómo está la salud espiritual, para eso es la Cuaresma y recuperar el sentido de la vida en lo que estamos viviendo e intentando”, destacó.

Según monseñor, se trata de reconocer para sanar las heridas que haya en la vida, en donde se encontrarán cuestiones negativas que impiden crecer bien.

“La Cuaresma no es un fin en sí misma, está encaminada hacia el tiempo de la Pascua, que es la pasión, muerte y resurrección de nuestro señor. Los invito a que no la terminen el Sábado de Gloria, porque es domingo a domingo, toda la vida. La prueba de fuego de este tiempo, es la caridad”, precisó.

Insistió en que para el cristiano, este tiempo es para defender los tres valores como lo son la oración, el ayuno y la limosna “a fin de sanar la relación con dios, con uno mismo y con los demás”.

“Si van a tomar la ceniza, entrénele en esta dirección, que no sea como algo que se va a acabar el miércoles de ceniza y que se va a volatizar”, subrayó.

Al cuestionarlo Página 24 Zacatecas respecto al tema en específico para esta temporada de Cuaresma frente al clima de violencia e inseguridad que se vive en país, de la cual la entidad no se escapa, Noriega Barceló comentó que en la Iglesia universal el tema es más de ecología.

“El papa Francisco nos invita a ir al fondo como hijos de Dios para revisar qué actitudes y comportamientos tenemos en relación a la creación en la que estamos todos los seres humanos y el medio ambiente por el futuro de las relaciones que vienen”, enfatizó.

“El tema de la violencia está presente, si se trata de mejorar nuestro comportamiento, tenemos que construir la paz porque no hay Cuaresma que no implique actuar en nuestro interior, y al mismo tiempo la búsqueda de la paz en nuestro entorno. Los invito a darse ese tiempo de meditación, de búsqueda y de alimentar la esperanza”, agregó.

“No nos acostumbremos al mal, al pecado, a la violencia, más bien, aprovechemos esta oportunidad para poner sobre la mesa los medios que tenemos para crecer. Si hay buena Cuaresma, habrá buena Pascua, que serán los frutos de paz, generosidad, solidaridad para abrir los brazos a las personas que nos acompañan en este momento en la vida”, respondió el obispo.

Bendijo a las familias

En el marco del Día de la Familia, el obispo felicitó a las familias zacatecanas que diariamente buscan mejores condiciones para una vida con bienestar, felicidad y crecimiento.

“Deseo que la familia siga siendo lo que es en tiempos nuevos. Lo fundamental no cambia, que es el único amor gratuito incondicional en el que nacemos, crecemos y en el que nos preparamos. Bendigo a cada una, los animo a defender los valores que la constituyen”, manifestó.

Lo anterior al considerar que actualmente los cambios, amenazas y antivalores pueden disminuir la potencialidad de las familias.

“Pido por ustedes que dé a los padres la sabiduría, a los esposos la fidelidad, y a los hijos lo que más necesitan para crecer sanos y como personas positivas. Los invito a asumir los problemas que están surgiendo, porque no hay ningún progreso ni desarrollo que no vaya dejando gente a un lado o cuestionando valores, estemos atentos a los nuevos tiempos para que no falte el alimento, el amor y la esperanza cada día”, concluyó el prelado.