“Esperamos Incremente Afluencia de Turistas en Semana Santa”

Por Óscar Domínguez Caldera

Varios comerciantes han tomado parte del céntrico callejón de la Bordadora para incrementar sus ventas y ofrecer sus productos artesanales, entre otros (Foto: Merari Martínez)

Varios comerciantes han tomado parte del céntrico callejón de la Bordadora para incrementar sus ventas y ofrecer sus productos artesanales, entre otros (Foto: Merari Martínez)

Varios comerciantes han tomado parte del céntrico callejón de la Bordadora para incre­mentar sus ventas y ofrecer sus productos artesanales, entre otros; tomando en cuenta que es un corredor que alberga otros nego­cios y comercios, por lo que aprovechan la afluencia de peatones para mostrar sus artículos y alimentos.

Este callejón que conecta la avenida Hi­dalgo, la plazuela Genaro Codina, y que es conocido por una de las leyendas de la ciu­dad, la cual relata la historia de Margarita, hija de un contador de la familia de Matilde Aranda y Zubiria viuda de Del Hoyo. Cuenta la leyenda que bordaba en la ventana el velo que sería para otra mujer que se cazaría con Felipe, hijo de Matilde Aranda, y con quien se había comprometido. Que por bordar tan fina prenda quedó ciega y con la melancolía por perder a Felipe.

Por lo que el callejón fue conocido por la sociedad con el nombre de la Bordadora, que desemboca en la antigua plaza de la Loza, y a pesar de ser un tanto angosto, los comerciantes han sabido distribuirse para colocar sus mesas de productos, como es el caso de los artesanos Wixárika que ofrecen su artesanía a base de chaquira y tablas de madera con estambre, y que además han innovado en sus presentaciones y produc­tos, pues pueden comprarse desde artículos cotidianos como también pulseras, gorras con adornos y motivos de su cosmovisión.

Sin dejar de mencionar a otros artesanos de otros estados que pasan por la capital y buscas un espacio dónde vender sus crea­ciones.

Es necesario recalcar que todos los co­merciantes semifijos pagan una cuota por el derecho de piso, lo que les respalda para ocupar el espacio y permite que sea constante su venta en el callejón, pues ellos mismos cuentan que es necesario dejar pasar algunos días para vender más productos, y que esperan que en las próximas vacaciones de Semana Santa, aumente la afluencia de visitantes y turistas para poder incrementar sus ventas.