Atienden Acoso y Hostigamiento en la UAZ

Por Cristo González

Leticia Torres Villa, coordinadora de Igualdad de Género en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), consideró peligroso culpar a la institución de una situación para la que no estaban preparados, luego del cruel asesinato de la alumna Nayeli Noemí en la Unidad Académica de Derecho que se registró en abril.

En entrevista para Página 24 Zacatecas expuso que este nivel de violencia no se había visto en la historia de la universidad, dejándolos asombrados ante tal magnitud a la que llegó este caso.

“Llegamos a asustarnos porque no estábamos preparados para eso y empezar a tomar providencias. Se formó dentro de la institución con representantes, una comisión para que se vieran las cosas de la inseguridad, en este caso en la parte última de la violencia que es el feminicidio”, agregó.

Explicó que para llegar a esta fase es necesario tratar el acoso callejero, acoso y hostigamiento, todos los tipos de violencia y los feminicidios.

Anotó que en la UAZ están en el punto dos que se refiere al acoso y hostigamiento, que es lo que aqueja a las universitarias dentro de la comunidad.

La especialista en materia de género mencionó que la violencia cibernética es otro tipo de agresión que está afectando, quedando en la indefensión por la falta de normativa dentro y fuera de la institución.

Al considerar poner un alto a la violencia en la máxima casa de estudios de la entidad, recordó que no hay protocolo para atender los casos en la institución más allá del procedimiento de la denuncia para llegar a la sanción.

“Podemos hacer algo más, que es la prevención. A partir del movimiento MeToo salió una amplia lista de docentes que son agresores. Cuanta gente ha llegado a la coordinación se ha atendido”, afirmó.

No obstante, la también activista exhortó a las víctimas de violencia a denunciar para actuar, y aunque no mencionó una estadística de los casos que existen en la UAZ, aseveró que la mayoría no denuncia por temor a que las reprueben.

“Necesitamos combatir esos miedos para generar una condición de seguridad y no revictimizar a las víctimas, generar condiciones para que los profesores no sigan en esa dinámica, que no utilicen el escritorio como eslabón para agredir”, enfatizó.