Festeja Obispo Noriega Barceló a Papás en su día con Misa y Música

Alienta a Padres que Sufren por Tener Hijos Desaparecidos

Por Cristo González

“Que gusto recibir la eucaristía al terminar el tiempo de la Pascua, y empezar a retomar el tiempo ordinario de la vida, del por qué de la Pascua, del fin de la redención”, fueron las palabras del obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, en la misa de celebración del Día del Padre (Foto Rocío Castro Alvarado)

“Que gusto recibir la eucaristía al terminar el tiempo de la Pascua, y empezar a retomar el tiempo ordinario de la vida, del por qué de la Pascua, del fin de la redención”, fueron las palabras del obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, en la misa de celebración del Día del Padre (Foto: Rocío Castro Alvarado)

“Que gusto recibir la eucaristía al ter­minar el tiempo de la Pascua, y empezar a retomar el tiempo ordinario de la vida, del por qué de la Pascua, del fin de la reden­ción”, fueron las palabras del obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, en la misa de celebración del Día del Padre.

En México se celebra a los papás el tercer domingo de junio desde la década de los años 50, aunque este festejo surgió en la Edad Media el 19 de marzo, en el día de San José porque fue el padre adoptivo de Jesús, aunque la fiesta actual data del Siglo XX con orígenes estadounidenses, que fue la influencia para traerla al país Azteca.

“Gracias por ser papá. Los varones somos más reservados, más tímidos en la comuni­cación, expresamos menos los sentimien­tos, qué bueno que en los últimos años nos empezamos a soltar. Hoy festejamos a esta persona tan importante para agradecerle, admirarle, echarle porras y decirle, papá la vida sigue”, manifestó monseñor.

Indicó ante la feligresía que la paternidad tiene muchas etapas: son las mismas de la vida, pero te toca vivirlas desde el ángu­lo de la paternidad, pero ahí empiezas a contemplar al hijo desde que es gestado, que nace, crece y cuestionarse qué va a ser de él.

Señaló que la famosa frase que usan los papás al decir, “es mi hijo, es mi hija”, cuando de acuerdo con el prelado, los hijos no les pertenece, no son de su propiedad porque serán del prójimo.

Advirtió que actualmente la paternidad tiene retos fuertes como el acompañar, edu­car y proveer a los hijos, al considerar que ahora hay más distancias que presencias de los padres en esta visión de papá ante esta cultura nueva, en este mundo tan confuso, tan convulsionado y convulsionante”.

No obstante, el mensaje para aquellos padres que tienen hijos desaparecidos, monseñor Noriega dio palabras de aliento a estas personas que sufren ante este tipo de situaciones, al decirles que “Dios es nuestro padre, nuestro refugio y fortaleza”.

“Si se desvirtúa la paternidad, se desvir­túa la familia y la sociedad. Que Dios nos de esa sabiduría y esperanza”, expresó.

Al concluir la celebración eucarística dominical, el obispo acompañado de su acordeón festejó con una serenata a los padres de familia que asistieron a la Cate­dral Basílica.

“En esta canción te vengo a entregar del alma, perdona que interrumpa tu sueño, pero no pude más, y esta noche te vine a decir, te quiero”, entonó voz y acordeón rodeado de hombres, en su mayoría adultos mayores.

Publicado en: Pagina 24 Zacatecas

Comparta Esta Información en:

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *