Por Cristo González

Sigifredo Noriega Barceló (Foto: Rocío Castro Alvarado)
Las declaraciones que diera el pasado domingo el obispo Sigifredo Noriega Barceló a preguntas de Página 24 Zacatecas respecto a la probable aprobación del matrimonio igualitario desataron una serie confrontaciones entre diputados locales, miembros del Frente Nacional por la Familia y por integrantes de colectivos de la comunidad Lésbico-Gay.
Ayer durante la conferencia de prensa dominical, volvieron los cuestionamientos de este escandaloso tema que ha dado mucho de que hablar, porque activistas han señalado que para no aprobarse han metido las manos el gobernador Alejandro Tello, su esposa, Cristina Rodríguez y el obispo de la Diócesis de Zacatecas.
“No hay nada en contra de las personas homosexuales. Me da gusto que no se les discrimine, que no haya fobias como hubo en años anteriores. El matrimonio igualitario es una figura legal, pero existe la figura del matrimonio hombre-mujer. Mi postura es que pueden hacer con su vida lo que gusten, no podemos meternos”, advirtió.
“No se vale equiparar una unión que puede ser perfectamente legal, pero bajo otra forma. No es discriminación (sic), hay que buscarle otras formas”, reiteró.
Divide la confrontación
Al cuestionarlo Página 24 Zacatecas respecto a la confrontación entre el Frente Nacional por la Familia y los colectivos que defienden los derechos humanos de homosexuales, el monseñor consideró que en este tema complejo “lo peor que puede pasar es que nos polaricemos, porque eso no termina bien”.
“La experiencia nos dice que eso termina en violencia porque hay cerrazón. Debemos ser personas civilizadas. Los extremismos son malos. No estoy de acuerdo en que se descalifiquen dos grupos con el lenguaje que usamos. Porque estás mandando un mensaje de polarización”, destacó.
Respecto a los señalamientos que durante la semana hicieron colectivos contra el obispo a quien tacharon de homofóbico y de incidir en la toma de decisiones del Congreso local, se limitó a decir que no le ha llegado ninguna notificación.
Al cuestionarlo si en Zacatecas prevalece el estado laico, el obispo manifestó que “el matrimonio no tiene nada que ver con una postura religiosa, porque el matrimonio es hombre-mujer”.
“Hay una confusión de comprensión porque no tiene nada que ver. Soy representante de una Iglesia (católica) y el que se confunda lo religioso con lo laico, para el creyente en Jesucristo, el sacramento del matrimonio entre hombre y mujer”, manifestó.
No obstante, sostuvo que no está en manos de la Iglesia proponer que cambien el concepto jurídico a las uniones homosexuales porque señaló que esta institución no presenta iniciativas de reformas constitucionales.
Sin embargo, consideró que debería denominarse unión de conveniencia para que hagan un contrato entre las parejas para proteger derechos y compartir bienes.
Noriega Barceló aseguró que no ha intervenido en las decisiones de los diputados locales para aprobar o no esta reforma de ley al Código Familiar, aunque admitió que externó su punto de vista respecto al tema porque le pidieron su opinión algunos legisladores en grupo, tales como Susana Rodríguez Márquez del Partido Verde Ecologista de México.
