Por Cristo González

El H. Consejo Universitario de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ) reconoció al exrector Jesús Manuel Díaz Casas por su trayectoria en la institución (Foto: Merari Martínez)

El H. Consejo Universitario de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ) reconoció al exrector Jesús Manuel Díaz Casas por su trayectoria en la institución (Foto: Merari Martínez)

El H. Consejo Universitario de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ) reconoció al exrector Jesús Manuel Díaz Casas por su trayectoria en la institución, en la que estuvo al frente de la administración central en tres periodos continuos.

Ayer por la mañana se reunió el cuerpo colegiado en el patio central de Rectoría para otorgar este especial reconocimiento por su aporte que forma parte de la historia de la máxima casa de estudios de la entidad.

La BUAZ a lo largo de su historia ha tenido 10 rectores, de los cuales, sólo tres han sido reelectos para un segundo periodo, de los cuales Díaz Casas fue el primero, porque actualmente esto no es posible por la normativa que rige la institución.

El personaje reconocido que fue el segundo rector de la universidad, mostró preocupación por la creciente oferta de instituciones privadas en la entidad, ante esto dijo que ven a los jóvenes como una forma de hacer negocio.

En contraste, dijo, que la BUAZ abre sus puertas a quienes no tienen solvencia económica mediante diversos programas para seguir sembrando la semilla en contra de la injusticia.

“Todos tenemos derecho a una educación, y si el estado a través de ciertas argucias la está ocultando por medio de la educación particular, tenemos que arrancarla, porque de acuerdo a la capacidad económica que tienen las universidades, deben tener una votación crítica y popular que se dé al pueblo para que siga germinando en el seno generoso que son los jóvenes”, advirtió en su intervención.

Por su parte, el rector Antonio Guzmán Fernández lo consideró como un personaje emblemático de la historia reciente de la universidad, por su actuar al frente de la misma, marcando el futuro de la institución.

Expuso que desde la docencia, ejercicio público de su profesión y “la camaradería”, ha podido ostentar una gran autoridad política, académica y profesional que “se ha transformado en autoridad moral”.

“Ha quedado grabada en la memoria histórica de la institución la gran sensibilidad y buen trato que siempre ha profesado, lo que le permitió transitar por momentos sumamente complejos en el devenir de nuestra institución”, agregó.

Destacó que durante su rectorado se adelantó a los tiempos, ante los procesos que marcarían a toda una generación de jóvenes zacatecanos, apostando por una sociedad educada, informada, crítica y participativa en momentos críticos para la universidad.