Diagnóstico de 2019: “Hay Deficiencias, Sobornos, Extorsión…”
Por Manuel Medina Castro

El Centro Regional de Reinserción Social (Cerereso) Varonil de Cieneguillas presenta varias deficiencias como el autogobierno o el cogobierno de los reos según el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria correspondiente a 2019 que fue elaborado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) (Foto: Rocío Castro Alvarado)
El Centro Regional de Reinserción Social (Cerereso) Varonil de Cieneguillas presenta varias deficiencias como el autogobierno o el cogobierno de los reos según el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria correspondiente a 2019 que fue elaborado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
Según este diagnóstico el penal es uno de los 61 centros penitenciarios estatales de 183 en todo el país que en 2019 “los internos realizaron actividades propias de la autoridad”, es decir que hubo situaciones de autogobierno o cogobierno de los reos.
De las observaciones de la CNDH a las condiciones de gobernabilidad del Cerereso de Cieneguillas resaltan la “insuficiencia de personal de seguridad y custodia, deficiencias en el procedimiento para la imposición de las sanciones disciplinarias, ejercicio de funciones de autoridad por personas privadas de la libertad, condiciones de autogobierno y cogobierno, presencia de actividades ilícitas, presencia de cobros de extorsión y sobornos”.
Lo anterior sobresale, ya que el pasado 31 de diciembre, 16 reos murieron en un enfrentamiento a balazos al interior del centro penitenciario, cuatro internos portaban pistolas que ingresaron a este lugar, a pesar de ser uno de los sitos más vigilados y con revisiones extenuantes a los objetos y visitantes.
Sin embargo, a pesar de lo ocurrido y de las medidas que supuestamente se tomaron, el 1 de enero otro de los presos murió por lo que al parecer fue una venganza por el enfrentamiento a balazos del día anterior entre dos grupos del crimen organizado que están recluidos en el Cerereso.
Al consultar la información de la CNDH también advierte que el penal tiene carencias en la “supervisión del funcionamiento del centro por parte del titular, insuficiencia de programas para la prevención y atención de incidentes violentos, insuficiencia de vías para la remisión de quejas de probables violaciones a los derechos humanos”, lo anterior en el rubro denominado aspectos que garantizan la integridad personal del interno.
En el rubro de aspectos que garantizan una estancia digna, señala que hay deficientes condiciones materiales e higiene de instalaciones para alojar a las personas privadas de la libertad, inexistencia o deficientes condiciones materiales e higiene del área médica, así como deficiencias en la alimentación.
La reinserción social del interno presenta “deficiente separación entre procesados y sentenciados, insuficiencia o inexistencia de actividades laborales y de capacitación, insuficiencia o inexistencia de actividades deportivas, inadecuada organización y registros para el cumplimiento del plan de actividades”.
Asimismo, refiere que faltan programas para la prevención de adicciones y desintoxicación voluntaria.
