Las Ponían Para Señalar Propiedad: Ochoa
Por Manuel Medina Castro

Juan Carlos Ochoa Valenzuela, director de la Biblioteca de Colecciones Especiales “Elías Amador”: Las marcas de fuego en los libros se pueden encontrar principalmente en los del periodo novohispano “el objetivo era que los grupos religiosos y algunos particulares marcaban sus libros como testimonio de pertenencia” (Foto: Rocío Castro Alvarado)
Juan Carlos Ochoa Valenzuela, director de la Biblioteca de Colecciones Especiales “Elías Amador”, señaló en entrevista para Página 24 Zacatecas, que del acervo de más de 22 libros que resguardan, se pueden dar cuenta a quienes pertenecieron y de la procedencia de estos por las marcas de fuego que tienen los libros del fondo antiguo.
Explicó que estas marcas de fuego son símbolos o letras capitulares que eran utilizadas para señalar propiedad, como ahora se marca a algunos animales.
Las marcas de fuego en los libros se pueden encontrar principalmente en los del periodo novohispano “el objetivo era que los grupos religiosos y algunos particulares marcaban sus libros como testimonio de pertenencia”.
“Este testimonio de pertenencia tiene un discurso iconográfico, iconológico e histórico, pero también tiene un discurso duro para la historiografía tradicional en el sentido de que también se marcaba con fuego a algunos esclavos y grupos indígenas” comentó.
Explicó que la historiografía tradicional señala que las marcas de fuego únicamente se dieron en la Nueva España, lo que ahora es México, para otras regiones de América y Europa no se da “pero es un área de investigación muy virgen por lo que quizá nuevas investigaciones lo pueden descubrir”.
En el caso de Zacatecas, señaló que de las órdenes religiosas es donde proviene la mayor cantidad de libros que contienen marcas de fuego, “es un artículo no exclusivo para ellos, pero sí un artículo de uso cotidiano para ellos”.
“Encontramos marcas de fuego de Franciscanos, de Dominicos, Juaninos, Agustinos, de Jesuitas no porque ellos no marcan sus libros con fuego” comentó Juan Carlos Ochoa.
Añadió que en el caso de los Jesuitas, libros que originalmente pudieron ser de ellos fueron marcados por otros grupos religiosos, por lo que se pueden encontrar obras que tienen distintas marcas de fuego.
