Por Cristo González

Estas obras estuvieron presentes en la ciudad para conectar con artistas locales que se dedican a la pintura desde diversas generaciones (Foto Merari Martínez)

Estas obras estuvieron presentes en la ciudad para conectar con artistas locales que se dedican a la pintura desde diversas generaciones (Foto: Merari Martínez)

La exposición “Reflexiones sobre el paisaje”, instalada en el antiguo templo de San Agustín, concluirá su permanencia en este emblemático sitio con gran acep­tación, sobre todo de turistas que la han contemplado desde inicios de diciembre del año pasado.

De acuerdo con informes de los orga­nizadores, con esta exposición cerraron el ciclo 2019, privilegiando este tipo de actividades de expresión del arte que se realizan de manera colectiva, para ofre­cer un panorama general de la pintura en México.

Estas obras estuvieron presentes en la ciudad para conectar con artistas locales que se dedican a la pintura desde diversas generaciones.

La historia del paisaje se nombra, orga­niza, interpreta y habita el espacio de la manera en que se establece la separación entre aquí y allá, lo natural y lo artifi­cial, convirtiéndolas en la mirada de un espectador.

El paisaje es una escape hacia toda la tierra, una ventana de posibilidades limi­tadas, un horizonte, no una línea fija, sino un movimiento, un impulso, se detalla en la explicación de los trabajos.

Las obras que conforman la muestra han sido un campo para la discusión y la crítica, siendo cada una un punto de par­tida para un diálogo abierto entre éstas y el público, para enriquecer la experiencia de los espectadores.

Su representación materializa una rela­ción imaginaria con la naturaleza y expre­sa una voluntad por describirla y ordenarla para su análisis, control y exposición.

La mayoría de las pinturas y estructuras pertenecen al acervo artístico del Institu­to Zacatecano de Cultura (IZC) Ramón López Velarde, además de unas piezas creadas en el Centro de Formación, Pro­ducción e Investigación Gráfica Museo­grabado, que forman parte del Patrimonio Cultural de los zacatecanos.

Esta exposición superpone la planta del antiguo templo para un recorrido abierto que va de la naturaleza hacia lo doméstico, siendo que en el trayecto se encuentran obras que abordan nuestra relación con el entorno, lo urbano, la dimensión