Por Manuel Medina Castro

El fotoperiodista Édgar Robledo Rodríguez, mejor conocido como “Gary”, quien utiliza su medio de transporte para desarrollar un segundo empleo, llevar alimentos hasta los hogares de quien lo solicite

El fotoperiodista Édgar Robledo Rodríguez, mejor conocido como “Gary”, quien utiliza su medio de transporte para desarrollar un segundo empleo, llevar alimentos hasta los hogares de quien lo solicite

Además de su cámara, la motocicleta es una herramienta de trabajo indispensable para el fotoperiodista Édgar Robledo Rodríguez, mejor conocido como “Gary”, quien utiliza su medio de transporte para desarrollar un segundo empleo, llevar alimentos hasta los hogares de quien le solicite el servicio en la zona conurbada Zacatecas-Guadalupe.

Con este segundo empleo, Gary Robledo “pone su granito de arena” durante la contin­gencia sanitaria, pues realiza sus servicios de manera gratuita cuando le solicitan llevar me­dicamentos hasta los hogares de sus clientes.

Esta decisión la tomó ya que por lo regular son adultos mayores quienes requieren del servicio, que por sus condiciones de salud les es imposible salir de sus hogares para adquirir sus medicinas.

Gary Robledo narró a Página 24 Za­catecas, que al concluir su trabajo como fotoperiodista se concentra en su segundo empleo, que hasta hace unas semanas era llevar principalmente alimentos, pero ahora con la crisis de salud que se vive, también le solicitan mandado, frutas y verduras, mensa­jería y medicamentos.

Por realizar este servicio cobra una cuota de recuperación para los gastos de gasolina y lo que pudiera surgir con la motocicleta, su instrumento de trabajo, como resultó serlo una ponchadura mientras lo entrevistábamos.

Sostuvo que decidió no cobrar por llevar me­dicamentos ya que en los recorridos que realiza a diario se dio cuenta que quienes piden esto son principalmente adultos mayores, quienes por diversas enfermedades les es imposible salir de sus hogares, además de que son uno de los sectores más vulnerables ante el COVID-19.

“La anécdota más chida que tengo, fue cuando me recomendaron un trabajo de llevar unas medicinas, me contó la señora que pidió el favor a un vecino y el vecino a otra persona que me conocía. Me hablaron que era llevar la medicina de la Clínica 4 (del Instituto Mexica­no del Seguro Social) a la casa de ella; desde adentro de la casa me gritaba la señora cómo hacerle para meterme a la reja y luego dónde estaba la llave para poderle entregar las medi­cinas, porque ella ni siquiera se podía mover”.

Gary Robledo explicó que al realizar su tra­bajo se ha encontrado con distintas situaciones similares, en las que los adultos mayores están solos sin nadie que los ayude, situación que lo motivó a apoyarlos brindándoles sus servicios.