“Que no Trabaje con Ocurrencias y Busque el Bien Común”
Por Cristo González

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas (Foto: Archivo Página 24)
En el marco del Día de la Santa Cruz, Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas, exhortó a la feligresía a reflexionar el tiempo actual que está pasando, de lo que hay dentro de cada casa, persona que tiene responsabilidades públicas que beneficiarán o afectarán a los demás.
“No solo a nivel personal, porque lo estamos viviendo a nivel general, a nivel global. Es algo que está afectando a poco más de la población en el mundo”, indicó durante la homilía dominical que esta ocasión no se celebró en la Catedral Basílica.
Cuestionó entonces a los católicos “¿para qué eres el buen pastor, para qué eres el guardián de las ovejas, para qué anuncias el evangelio, para qué celebras la eucaristía, para qué vives la caridad, para qué estás luchando cada día por vencer la indiferencia y la insensibilidad?”.
Al estar en estas fechas los padres de familia participando con los hijos en la educación a distancia, monseñor señaló que en estos momentos son los profesores, los pastores, mientras que las autoridades gubernamentales son guía y son quienes toman decisiones.
“Por eso se pide que las decisiones sean bien discernidas, que no sean ocurrencias, que no traigan detrás el veneno de los intereses personales, sino solamente el bien común”, recomendó.
“Pienso en el sacerdote, pienso en las religiosas, pienso en el rico comprometido o sin comprometerse dentro de la iglesia, cómo todos tenemos que hacer tareas para ayudarle al buen pastor, para que sea la puerta, para que tengamos la vida en abundancia, la vida digna de los hijos de Dios, no cualquier vida”, agregó el obispo.
Durante su mensaje dominical, Noriega Barceló enfatizó que la feligresía iniciará la semana 15 del Sínodo comenzando el mes de mayo en días demandantes durante las últimas semanas por la pandemia.
“El desconcierto y la incertidumbre siguen siendo ingredientes de cada día, pero también la generosidad de muchas personas. Hay que estar preparados, vienen días más complejos”, agregó.
“Somos conscientes de lo que está cambiando gracias a este virus, pero también gracias a todos los que estamos inmersos en este mundo. La forma de ser Iglesia está cambiando, ya no es el templo el lugar de encuentro, sino las casas, hospitales, las calles, el silencio”, señaló el obispo.
“No manda el horario de la parroquia ni las campanas de los templos, sino las necesidades de la gente y lo que la pandemia nos va imponiendo”, destacó.
