Pasó más de 22 Días en Aislamiento Domiciliario

Por Manuel Medina Castro

El caso 47, quien prefirió lo identificára­mos de esta forma, contó a Página 24 Za­catecas los síntomas que lo alertaron de ser positivo al virus, las medidas que adoptó él y su familia y la solidaridad que le brindaron sus familiares, amigos y vecinos para poder llevar el aislamiento en casa y tener los resultados favorables al ser diagnosticado como recuperado

El caso 47, quien prefirió lo identificára­mos de esta forma, contó a Página 24 Za­catecas los síntomas que lo alertaron de ser positivo al virus, las medidas que adoptó él y su familia y la solidaridad que le brindaron sus familiares, amigos y vecinos para poder llevar el aislamiento en casa y tener los resultados favorables al ser diagnosticado como recuperado

El 22 de abril, el reporte diario sobre el COVID-19 en Zacatecas confirmaba que durante ese día tres personas habían dado positivo a la prueba de Coronavirus, una de ellas era el caso 47, al que describe como un masculino de 26 años residente del mu­nicipio de Guadalupe, quien se contagió de forma comunitaria y permanecía en aisla­miento domiciliario.

Ayer, al caso 47, mediante llamada tele­fónica, le fueron notificados los resultados de la prueba en la que lo confirmaron como paciente recuperado de COVID-19.

Para que esta persona fuera confirmada de contagiada a recuperada, tuvieron que pasar más de 22 días, los cuales permaneció en aislamiento en su habitación, tuvo muchos cuidados y medidas preventivas buscando en todo momento que sus padres, con quie­nes vive, no fueran a ser contagiados.

El caso 47, quien prefirió lo identificára­mos de esta forma, contó a Página 24 Za­catecas los síntomas que lo alertaron de ser positivo al virus, las medidas que adoptó él y su familia y la solidaridad que le brindaron sus familiares, amigos y vecinos para poder llevar el aislamiento en casa y tener los resultados favorables al ser diagnosticado como recuperado.

El contagio

El masculino de 26 años, tiene una en­fermedad crónica degenerativa, es médico general y trabajaba en un consultorio par­ticular en el que estuvo en contacto con pacientes sospechosos de COVID-19, de donde relaciona su contagio.

La noche del 17 de abril, dijo, empezó con escalofríos y temperatura alta, registrando 38 grados, al día siguiente, el 18 de abril, los síntomas continuaron y se añadió el cansancio, dolor de cabeza y la temperatura que continuaba en 38 grados, motivo por el que decidió acudir al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Ya en el IMSS “me mandaron con una en­fermera que me preguntó mis síntomas, tos había sido poca, malestar general si tenía, temperatura también, por lo que me dijeron que esperara para pasar a consulta, ahí me consideran caso sospechoso y me mandan al servicio de epidemiología”.

“Cuando me comentaban que era sospe­choso, lo primero que hice fue autoaislarme en mi habitación, la cual por suerte contaba con baño, ya que se recomienda que una persona con COVID tenga un baño para que sólo él lo utilice”.

El 19 de abril acudió al servicio de epi­demiología, donde le realizan la prueba y le indican que sería hasta los próximos tres días cuando le informen de los resultados.

Confirmación de contagio

El 22 de abril, le llaman del IMSS para informarle que había dado positivo a la prueba de COVID-19 y ese mismo día se publica el reporte diario para el estado de Zacatecas en el que se hace referencia a él como el caso 47.

“Por la sintomatología ya me lo esperaba”, dice el caso 47 y le informan que estaría aislado en su casa, sin embargo, si notaba cambios en su número de respiraciones o tenía dificultad para respirar tendría que acudir de inmediato al hospital, cuestión que no sucedió por lo que se quedó en casa.

Al recibir la llamada donde le confirma­ron, dijo “en ese momento el temor que yo tenía al estar enfermo era enfermar a alguien que yo quiero, que en este caso es a mis padres, aquí eran las principales personas a proteger”, por lo que el único contacto que tenía con ellos era el diálogo de ambos a través de la puerta que siempre permanecía cerrada.

Los padres de caso 47 también eran los encargados de dejar la comida y todo lo que necesitaba en la puerta de la habitación, pero para ello utilizaban todas las medidas recomendadas y no abría la puerta hasta que se alejaban.

En el caso de los platos que ingresaban a la habitación con comida y era necesario sacar­los para lavarlos, primero eran desinfectados en una tarja con agua y cloro y después los lavaban como normalmente se hace.

“Cuando sacaba los platos o desechables del cuarto, los introducía en una tarja de agua con cloro, después se iban a lavarlos, pero utilizaban guantes, cloro y desinfec­tantes, siempre también traían cubrebocas”

Durante el encierro, cuenta, “me hidrata­ba todo el día y constantemente me estaba checando la temperatura ya que la fiebre no cedía, además la saturación de oxigeno lo normal es de 90 a 100 y yo llegué a des­aturar 82, eran datos que me preocupaban pero no se los decía a mi familia para no angustiarlos”.

Después de la primera semana, la tempe­ratura comenzó a disminuir y regresaron las ganas de comer, por lo que una vez que pasó el periodo de aislamiento le realizaron la prueba para confirmar su recuperación.

Recuperado

Caso 47 recibió una llamada en la que le indican que acuda al hospital para realizarle una nueva prueba, en la que puedan con­firmar si continúa con COVID-19 o ya se recuperó, pues su estado de salud presentaba mejorías.

Después de tres días, una trabajadora so­cial le llama para notificarle que está recupe­rado, siendo uno de los 40 recuperados que se han registrado en Zacatecas hasta ayer.

“Fue una de las mejore noticias, me llenó de felicidad, literalmente de poder ver a mi familia, ya no verlos angustiados y ya con mucha paz” dijo.

Aún y con la confirmación de recuperado, comentó, el aislamiento continuará, aunque ya no será tan duro porque ya puede salir de su habitación y tener contacto con sus padres; asimismo, acotó que de ser posible regresará a su trabajo en el consultorio particular.

La familia, los vecinos y la solidaridad

Cuando caso 47 fue considero como sospecho a COVID-19, sus padres también se aislaron en su hogar, al ser considerados sospechosos por el contacto directo que tenían con su hijo.

Y aunque de momento no han presentado ningún síntoma que les indique ser positivos a COVID-19, motivo por el que no se les ha hecho la prueba, sí tienen la incertidumbre de que se pueda presentar una complicación durante los próximos días.

Amigos, vecinos y familiares, al enterarse del aislamiento de caso 47 y sus padres, de in­mediato se solidarizaron con ellos y ayudaron llevándoles los alimentos e insumos necesa­rios que necesitaban para estar en cuarentena.

Caso 47, detalló, que en un principio recibían llamadas para saber cómo se en­contraban de salud, y poco a poco varios fueron ofreciéndose para llevarles todo lo que fuera necesario.

El personal de salud vive momentos difíciles

Caso 47 también indicó que derivado del COVID-19, actualmente todo el personal de salud está viviendo momento difíciles, ya que al estar en contacto directo con los pacientes, personal médico y de enfermería, limpieza, trabajadores, no regresan a su casa después de la jornada laboral por miedo a contagiar a su familia, por lo que “muchos duermen en su coche, los que mejor están en su condición económica quizá duermen en un hotel”.

Por lo que pidió ser empáticos con el personal de salud y que todas las personas se cuiden e implementen todas las medidas para prevenir contagios de COVID-19, ya que el virus es real y puede causar compli­caciones de salud a todos, a algunos incluso la muerte.

En este sentido, refirió que existen perso­nas más propensas a tener complicaciones de salud por el COVID-19, por lo que como jóvenes debemos de cuidarnos y utilizar todas las medidas, ya que “todos tenemos un amigo o familiar que está gordito, o per­sonas adultas en la casa, a las que podemos contagiar”.