“En el Inter del 1 al 15 Vamos a Prepararnos”

Por Cristo González

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas (Foto: Archivo Página 24)

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas (Foto: Archivo Página 24)

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas, informó las ins­trucciones para la reapertura de templos y misas presenciales, guiándose en el color del semáforo que enmarque la autoridad sanitaria cada semana.

En conferencia de prensa virtual, monse­ñor expuso que confía en que la crisis por la pandemia no dure tanto tiempo, aunque en los centros eclesiásticos seguirán con las medidas sanitarias responsablemente ante la nueva normalidad.

“Hemos decidido en la Diócesis, reabrir las celebraciones presenciales de la eucaris­tía hasta el 15 de junio. En el inter del día 1 al 15 vamos a prepararnos, hemos pensado que necesitamos no sólo una preparación material de los espacios que necesitaremos, requerimos una preparación moral y espi­ritual. Hemos designado una estrategia de formación a todos los agentes de pastoral, para que llegue a todos los fieles”, apuntó.

Dentro de las próximas dos semanas se aplicarán estos cursos para prepararse, evi­tando los extremos, debido a que pretenden erradicar el pánico entre la población.

A partir del lunes, todos los templos que son cabeceras parroquiales estarán abiertos en horarios adecuados, todavía sin misas presenciales, para que los espacios estén higiénicos.

El obispo precisó que habrá oportunidad de realizar misas de cuerpo presente en los templos con un máximo de 20 personas en las iglesias, aunque tendrán que acatar res­tricciones y según lo indique la Secretaría de Salud.

“No todo el que muere en estos días muere de COVID-19, me parece injusto que sos­pechemos de todo mundo. Hay gente que muere de otras causas. Queremos acompa­ñarlos en el momento más difícil. Las demás misas seguiremos transmitiéndolas (en redes virtuales)”, destacó.

Noriega Barceló aseguró que durante la pandemia, “los sacerdotes han sido bien portados”, debido a que no tiene conoci­miento de ningún caso de integrantes del clero afectado por el Coronavirus, aunque están atentos, sobre todo en los monaste­rios, en los que tampoco se han registrado casos.