Con la Pandemia y el Confinamiento se vio Seriamente Agravado el Problema: Muñoz

Por Óscar Domínguez Caldera

Mara Muñoz Galván(Foto: Merari Martínez)

Mara Muñoz Galván (Foto: Merari Martínez)

Con relación al incremento de la violen­cia familiar y especialmente en contra de las mujeres en el estado, la activista Mara Muñoz Galván, lamentó que debido a la pandemia por COVID-19, miles de mujeres y menores de edad han sido víctimas de violencia por parte de sus familiares, por lo que recalcó que diversos sectores de la sociedad y asociaciones civiles han hecho más acciones a favor que las propias autori­dades de gobierno, ya que éstas ni siquiera han atendido las denuncias y casos que se presentan a diario en las diversas institucio­nes municipales y estatales.

“Los delitos contra las mujeres por razo­nes de género en México y en Zacatecas son más frecuentes y la constante es la impunidad, esto evidentemente con la pan­demia y el confinamiento se vio seriamente agravado; en tiempos normales cuando los agresores están en casa, estos índices incre­mentan, me refiero a días festivos y fines de semana; ahora en estas condiciones el riesgo aumenta. Nosotras acompañando a víctimas de violencia, hemos llegado a la conclusión que detrás de los delitos por razones de género generalmente está presente la vio­lencia sexual, sin embargo en los códigos penales muchas se tipifican como lesiones, amenazas, y generalmente los Ministerios Públicos levantan las denuncias por esos de­litos, porque indagar en la violencia sexual siempre implica una mayor especialización y empatía con la víctima”.

Explicó que no sólo se presenta la impu­nidad en varias de las instituciones, sino también una falta de entendimiento sobre cuál es el origen del problema; subrayó que las niñas se ven sumamente afectadas y en condiciones que las ponen en mayor riesgo.

Otro de los delitos graves, dijo, ha sido el feminicidio que también ha sido recurrente durante la pandemia porque las manifestaciones de violencia física evidentemente se han exacerbado, no sólo por la convivencia permanente con los agresores sino también porque están presentes problemas de drogadicción o alcohol, entre otros factores.

“Es un escenario que a lo único que conduce es agravar el problema y generar verdaderas situaciones de riesgo y de crisis en los hogares. Drogas como el Crystal son cada vez más comunes en su consumo, y no se puede explicar esta problemática de la violencia contra las mujeres, su gravedad, el incremento en la brutalidad si no tomamos en cuenta el clima de grave descomposición social. Ante todo lo que ha pasado con la pandemia las autoridades han estado ausen­tes para atender la violencia por razones de género”, precisó Muñoz Galván.