Octavio Angel Flores Medina, Cirujano Zacatecano

Por Cristo González

Se trata del cirujano pediátrico Octavio Ángel Flores Medina, ex director de la Unidad Académica de Medicina Humana y Ciencias de la Salud, quien fungiera como docente en la máxima casa de estudios de la entidad (Foto Archivo Página 24)

Se trata del cirujano pediátrico Octavio Ángel Flores Medina, ex director de la Unidad Académica de Medicina Humana y Ciencias de la Salud, quien fungiera como docente en la máxima casa de estudios de la entidad (Foto: Archivo Página 24)

Durante este fin de semana murió otro médico zacatecano a causa del COVID-19, quien se sumó a las estadísticas de falleci­mientos que arrastra la pandemia.

Se trata del cirujano pediátrico Octavio Ángel Flores Medina, ex director de la Unidad Académica de Medicina Humana y Ciencias de la Salud, quien fungiera como docente en la máxima casa de estudios de la entidad.

El profesionista prestaba servicios en nosocomios de la Secretaría de Salud local y del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), aunque también atendía en su con­sultorio particular en el Centro Histórico de la capital zacatecana.

Debido a esta muerte, la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) se vistió de luto, toda vez que a sus 80 años, perdió la vida el reconocido pediatra luego de conta­giarse por COVID-19.

Por este motivo, las redes sociales de esta área de la universidad se nutrieron con condolencias a la familia del médico que por años sirvió a la salud de los zacatecanos, donde varios de sus compañeros de carrera expusieron algunas anécdotas que en vida tuvieron con el destacado pediatra.

Debido al hermetismo de las autoridades del sector salud, solamente se han informado de algunos casos en los que personal médi­co y de enfermería han perdido la vida frente a la pandemia.

Flores Medina se suma a la lista de profe­sionales de la salud que pierden la vida por este mortal virus, pues el primer paciente que dio positivo al COVID-19 en la entidad, fue un médico que laboraba en una clínica del IMSS en la capital, quien el 30 de marzo perdió la batalla por complicaciones.

Otros casos conocidos son el de una docto­ra que trabajaba en la Clínica 57 de Colinas del Padre, que aunque ambos laboraban en la misma unidad, los casos no guardan relación, debido a que ella contrajo el vi­rus por su marido, también médico, quien atendió a un paciente con COVID-19 en un consultorio privado Villanueva.

El último caso que salió a la luz pública, fue el fallecimiento de una enfermera que laboraba en el Hospital Rural número 53 del IMSS que se ubica en Río Grande, aunque estuvo internada en un hospital de Fresnillo, donde finalmente perdió la vida.