Por Óscar Domínguez Caldera

Los grafi teros siguen infringiendo la ley pues aún continúan pintando y rayando edifi cios y casas habitación (Foto: Rocío Castro Alvarado)

Los grafi teros siguen infringiendo la ley pues aún continúan pintando y rayando edificios y casas habitación (Foto: Rocío Castro Alvarado)

A pesar de las medidas de contingencia que se han implementado en el Centro Histórico de la capital zacatecana, como en el resto de los municipios, para evitar la aglomeración de personas en las calles o el uso de espacios públicos como parques y plazuelas, los grafi teros siguen infringiendo la ley pues aún continúan pintando y rayando edifi cios y casas habitación, además otro de los blancos que prefi eren estos desadaptados sociales para colocar sus calcomanías o pintas son las señaléticas de turismo que están distribuidas en los principales sitios declarados patrimonio cultural de la humanidad.

Además aprovechan que las autoridades de gobierno se enfocan más en los edificios coloniales o los espacios emblemáticos que en las señaléticas o las casas habitación en los callejones aledaños a las principales calles del Centro Histórico, ya que en las distintas ocasiones que han pintado algunos espacios o monumentos sí han actuado en consecuencia y localizado a los infractores.

Mientras que en el caso de otros callejones con rayones y pintas pasan los meses sin que sean borrados por las autoridades del ayuntamiento de Zacatecas.

En el caso de las señaléticas bilingües que explican la semblanza de los sitios o edifi cios, y que se ubican en diversos puntos de la ciudad, desde el Parque Sierra de Álica hasta el Museo “Rafael Coronel”, pasando por el Jardín Independencia y la Plazuela de la Caja, todas se ven tapizadas tanto con calcomanías, pintas con diversos materiales y colores, que utilizan los grafi teros para expresar imágenes o emblemas de sus grupos o pandillas, entre otros.

Si bien recientemente el ayuntamiento capitalino, a cargo de Ulises Mejía Haro, ha emprendido estrategias en diversos barrios para mejorar la imagen urbana y los espacios públicos, es evidente que no han podido erradicar esta práctica de los grafi tis sobre las señaléticas o los edificios coloniales.

Además hay que reconocer que también han promovido programas para captar el talento local y las expresiones de los jóvenes, ya sea con el permiso para realizar murales en los barrios, o bien para incentivar otro tipo de actividades entre los jóvenes de la capital.