A Pesar del COVID-19
Por Óscar Domínguez Caldera

La mayoría de los puestos ubicados en distintos callejones como el de La Moneda, El Callejón de Cuevas, La Plaza Genaro Codina, entre otros portaban cubre bocas o caretas para evitar contagios (Foto: Merari Martínez)
En varias calles y callejones del Centro Histórico de la capital zacatecana, los artesanos y comerciantes siguen acudiendo a estos espacios públicos a ofrecer sus productos para tratar de seguir consiguiendo el sustento familiar, por lo que en mesas y puestos improvisados buscan vender algunas de sus creaciones en distintos materiales y técnicas, a los pocos turistas que vistan la capital a pesar de la contingencia sanitaria.
Cabe señalar que la mayoría de los puestos ubicados en distintos callejones como el de La Moneda, El Callejón de Cuevas, La Plaza Genaro Codina, entre otros portaban cubre bocas o caretas para evitar contagios, así como seguir las recomendaciones de las autoridades de gobierno y el sector salud, a fin de poder mantener su fuente de ingresos.
Ya sea los artesanos de la comunidad wixáritari o huichol que exhiben sus creaciones como aretes, pulseras, anillos o morrales con chaquira e hilo, o bien las esculturas que decoran con diseños y colores propios de su cultura y cosmovisión, tanto con figuras de animales, astros y personajes de sus creencias religiosas.
También en estos espacios se colocan artesanos que realizan engarces como pulseras o collares con hilo o materiales metálicos, añadiendo además piedras talladas y otros elementos como plumas de aves o conchas marinas.
Sin dejar de mencionar a los artesanos y comerciantes que venden prendas de vestir, morrales y bolsos de estambre y algodón.
Si bien en los primeros meses de la contingencia sí acataron las recomendaciones para no salir a las calles y no colocarse en los espacios comerciales, desde hace varias semanas han regresado a instalarse debido principalmente a la necesidad de ingresos para solventar la economía familiar, ya que por lo general no cuentan con seguridad social ni laboral, lo que dificulta tener un ingreso fijo y dependen en su mayoría de las temporadas altas cuando los turistas visitan la entidad.
