A Casi Siete Meses de Pandemia:

Por Manuel Medina Castro

Desde el exterior y a siete meses de que no se permite el ingreso, se observan los estragos que ha causado la falta de mantenimiento en el tradicional Parque La Encantada (Foto: Rocío Castro Alvarado)

Desde el exterior y a siete meses de que no se permite el ingreso, se observan los estragos que ha causado la falta de mantenimiento en el tradicional Parque La Encantada (Foto: Rocío Castro Alvarado)

Desde mediados de marzo, cuando la vida ordinaria de la ciudadanía cambió derivado de la pandemia por el COVID-19, muchos de los espacios públicos y privados fueron cerrados, ya que en ellos se reunían perso­nas para realizar actividades recreativas, laborales y económicas que, de haberse mantenido, habrían facilitado la propaga­ción del virus

Entre los muchos espacios de Zacatecas que tuvieron que vedarse se encuentran los centros deportivos, lugares de recreación y de esparcimiento, como fue el caso de los parques públicos en lo que las personas también solían acudir para hacer ejercicio.

Dentro de esta categoría de los espacios que tuvieron que cerrar a mediados de mar­zo, se encuentra el Parque de La Encantada, que además de ser una instalación para realizar deporte, cuenta con diferentes áreas para la recreación familiar.

A casi siete meses que el Parque de La Encantada cerrara, desde afuera ya deja ver algunas imágenes que dan a notar la inac­tividad, el pasto está crecido, con hojas de distintos árboles y plantas que se acumulan en los lugares cercanos a la cerca perimetral, así como en caminos y senderos del parque.

Estas imágenes dan una sensación de abandono y muestran que la pandemia ya se ha alargado, quizá más de lo que se tenía pensado, por lo que detalles como el creci­miento del pasto y las hojas que no se han levantado, muestran una postal que hace mucho, o quizá nunca, se había visto del Parque de La Encantada.

Esta sensación se incrementa al cruzar la calle, ya que ahí se encuentra el Instituto de Cultura Física y Deporte del Estado de Zacatecas (Incufidez), donde a diario las instalaciones deportivas lucían llenas de per­sonas que realizaban actividad física, pero ahora al igual que La Encantada, luce solo.

Ahora, desde afuera, únicamente se ven las canchas esperando que la pandemia termine para que sus usuarios regresen a estas instalaciones.