“La Violencia no Cesa y Parece que es una Maldición”

Por Óscar Domínguez Caldera

Martín Macías Hernández, mejor conocido como “Martín Pueblo”, reflexionó sobre los problemas de violencia en la entidad y en el país (Foto: Merari Martínez)

Martín Macías Hernández, mejor conocido como “Martín Pueblo”, reflexionó sobre los problemas de violencia en la entidad y en el país (Foto: Merari Martínez)

En entrevista para Página 24 Zacatecas, Martín Macías Hernández, mejor conocido como “Martín Pueblo”, quien ayer se unió a la exigencia de castigo a los responsables del feminicidio de Carmen Karamelo, reflexionó sobre los problemas de violencia en la entidad y en el país y recordó lo ocurrido el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco y el 26 de septiembre del 2014 en Iguala, Guerrero, en donde el Estado se manchó las manos de sangre.

“La violencia no cesa y parece que es una maldición que nos ha llegado a la sociedad en su conjunto con el desmembramiento y la decadencia de la sociedad.  Sobre todo con estos hechos lamentables, y siempre la pregunta es cuántos más y hasta cuándo acabará la violencia.  Nosotros como sociedad nos enfocamos mucho en el Estado, pues él es el que debe proveernos de seguridad, nos enfocamos mucho en las instituciones pues deben darnos esa tranquilidad, pero lamentablemente ellos están rebasados.”

“La inseguridad es un tema muy delicado que a veces no quieres mencionarlo, pero alguien tiene que decirlo.  Están superados lamentablemente, saber que por más estrategias que tengan o aumento de salarios o prestaciones para los policías, seguimos viendo todas estas acciones de violencia”.

El entrevistado aseguró que la sociedad no debe dejar que pase desapercibido el día de la conmemoración del 2 de octubre del 68, ya que las nuevas generaciones deben comprender y conocer lo sucedido y las masacres y violaciones a los derechos humanos que sufrieron miles de estudiantes a causa de la represión del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, quien reprimió una serie de manifestaciones estudiantiles y de sectores laborales en general previo a la celebración de los Juegos Olímpicos que se llevaron a cabo en México.

“Debemos tener conciencia de que fueron hechos muy lamentables, pues el señor Díaz Ordaz se fue manchado de sangre, pues a veces no se toman en cuenta las acciones que deciden como servidores públicos. Como sociedad tratamos de discernir sobre la historia y nos damos cuenta cómo funciona el poder, cómo se cambian la estafeta entre personajes de partidos, por lo que ahora estamos siguiendo y saliendo a las calles a protestar y alzar la voz para ser generadores de cambio y de conciencia”.