“La Vida es un Instante, la Medimos por Años; Trabajemos por la Vida Eterna”

Si no Creemos no la Esperemos: Obispo Noriega

Por Cristo González

Ayer, Día de Muertos, el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, manifestó que este evento anual “es una conmemoración al pasado, sobre todo a la gente de la que venimos, que nos acompañó en parte del trayecto de nuestra vida” (Foto: Archivo Página 24)

Ayer, Día de Muertos, el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, manifestó que este evento anual “es una conmemoración al pasado, sobre todo a la gente de la que venimos, que nos acompañó en parte del trayecto de nuestra vida” (Foto: Archivo Página 24)

Ayer, Día de Muertos, el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, manifestó que este evento anual “es una conmemoración al pasado, sobre todo a la gente de la que venimos, que nos acompañó en parte del trayecto de nuestra vida”.

“La liturgia nos invita a mirar lejos, a mirar más allá, el cumplimiento de la esperanza.  La invitación es ver hacia el cielo, que no es el firmamento, pero por la amplitud nos invita a ver lo máximo, solo así podemos entender la vida y la muerte”, refirió durante la homilía dominical.  Comentó que la vida eterna se describe como la felicidad, dicha y bienaventuranza en el futuro que se pueden ver mediante la fe.

“La vida es un instante, la medimos en años. Hay eternidad después de esta vida. Si no creemos, no esperamos y no trabajamos por la vida eterna, todo pierde sentido, y la muerte se convierte en la nada, y la vida no vale nada”, advirtió el monseñor. De esta manera indicó que la vocación de los fieles es el cielo y la santidad, porque, dijo, “no estamos diseñados para vivir aquí eternamente”.

“Duele cuando está la separación, cuando tenemos que despedirnos de los seres queridos y vaya que lo hemos estado viviendo en esta dolorosa experiencia de la pandemia, pero no debemos olvidar que nuestro futuro es el que Dios nos prepara, que es el paraíso, la vida eterna”, agregó.

El obispo Noriega Barceló mencionó que el camino a la felicidad es entonces el camino que cada uno toma ante la vida y la muerte, que finalmente es la fe que se convierte en obras concretas por la visión de la vida y la muerte.

“Qué bueno que celebramos lo que nos espera. La iglesia nos invita a pensar no solo en los santos canonizados, sino en esa inmensa muchedumbre, en los que hay gente de nuestra familia. Si recordamos a padres, abuelos, tatarabuelos encontraremos santidad”, precisó.

 

Publicado en: Pagina 24 Zacatecas

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