Obispo Sigifredo Ofrece Misa por los Fieles Difuntos
Por Cristo González

Sigifredo Noriega ofreció la misa de ayer por la mañana a los fieles difuntos, en especial por quienes perdieron la vida tratando de curar, cuidar y acompañar a los demás (Foto: Archivo Página 24)
En el marco del Día de Muertos, el obispo Sigifredo Noriega ofreció la misa de ayer por la mañana a los fieles difuntos, en especial por quienes perdieron la vida tratando de curar, cuidar y acompañar a los demás.
“La intención de la misa es por cada una de las personas que conocimos, y las que no, los familiares y quienes en la sangre están lejos, pero que vamos en la misma barca de la vida”, expuso al inicio de la celebración.
“Este 2 de noviembre nos encuentra viviendo esta pandemia, tenemos presentes a todas las personas que han fallecido durante este tiempo, especialmente quienes no tuvieron oportunidad de despedirse, más que en el espíritu, y tampoco pudimos despedirnos de ellos”, afirmó monseñor.
En la homilía, el obispo refirió que por la experiencia que se está viviendo por la crisis sanitaria, esta fecha es algo atípica al mencionar que hay personas conocidas que han fallecido últimamente.
Luego de esto, Noriega Barceló cuestionó quién no tiene un familiar, vecino o conocido que haya sido llamado durante la pandemia, mismos que no se pudieron despedir ni acompañar en los últimos momentos de la vida.
“Es una experiencia que va dejando vacíos, remordimientos y el fruto de una reflexión que nos ayuda a madurar en la vida. Es una experiencia única, sin hacer a un lado a nuestros antepasados, a los familiares que amamos porque nos enriquecieron en la vida, sino que la emergencia sanitaria es un tiempo en el que la atención se pone más en el presente que en el pasado”, subrayó.
Manifestó entonces que se conmemora en esta fecha a quienes están en el camino de la gloria, que basados en la Sagrada Escritura, la iglesia los considera que están en purificación, es decir, esas almas que están en el purgatorio.
“Hablamos de tiempo, pero para Dios es eternidad ese momento que las personas fallecidas necesitan de nuestra oración para su purificación, es lo que hoy se celebra en la iglesia”, indicó monseñor.
No obstante, comentó que la experiencia de la muerte es algo natural como el nacer, crecer y hacer la vida, que prepara para este duro momento.
“Hay que pedir no solamente el descanso eterno de nuestros difuntos, también la serenidad para nosotros que todavía estamos peregrinando, quizá de alguna manera ya purificándonos para que nos encuentre listos”, indicó.
Al finalizar, Noriega Barceló exhortó a la población a seguir orando desde casa, evitando las aglomeraciones que propicien contagios de Coronavirus.
