Nuevo Llamado a la Población Para que Cuide los Recursos Naturales
Por Cristo González

Juan Antonio Caldera Alaniz, coordinador de la Dirección Estatal de Protección Civil y Bomberos (Foto: Archivo Página 24)
Según declaraciones de Juan Antonio Caldera Alaniz, coordinador de la Dirección Estatal de Protección Civil y Bomberos, durante los últimos meses del año se registraron incendios en parcelas agrícolas y forestales, siendo los pastizales los que más daños sufrieron por esta causa.
Tan solo de noviembre pasado a finales de diciembre se reportaron 82 incendios en 22 municipios, con una afectación de 294 hectáreas. Las regiones donde más han ocurrido los siniestros son Fresnillo, Guadalupe, Apozol, Calera, Jalpa, Chalchihuites, Loreto, Mazapil, Momax, Nochistlán, Sombrerete, Tabasco, Río Grande y la capital.
Trancoso, Teúl de González Ortega, Vetagrande, Villa González Ortega y Villanueva son donde también se reportaron incendios, aunque con menores daños que en los anteriores municipios.
“Fresnillo, Mazapil, Nochistlán, Guadalupe y la capital son los municipios que han tenido mayor afectación en superficie”, aseveró.
Aseguró que casi el 99.9 por ciento de los incendios de pastizales son originados por el hombre, mismos que se presentan en estas fechas porque es la temporada de estiaje. Las quemas aparentemente controladas en el campo son detectadas por el sistema satelital, porque se salen de control por los fuertes vientos, o incluso son provocados por la manipulación de pirotecnia en cerros, principalmente por menores de edad.
Frente a este escenario fue que Caldera Alaniz pidió a la población evitar los incendios que solamente afectan al ecosistema por la contaminación, lo que genera menos lluvias, la huida de la flora y la fauna.
“El llamado es no generar incendios, no arrojar los cerillos, cigarros o pirotecnia en zonas de pastizales”, agregó.
Mientras tanto, la corporación estatal está supervisando el territorio estatal para la sofocación de los incendios que se reporten, al ser la cuarta parte del estado una zona forestal protegida que es verificada vía satélite, previendo siniestros que por los vientos puedan salirse de control.
