Padres Deben Estar al Tanto de Síntomas de sus Hijos y no Minimizarlos

Por Cristo González

Roque Edmundo López García, director del Hospital de Especialidades en Salud Mental del Estado

Roque Edmundo López García, director del Hospital de Especialidades en Salud Mental del Estado (Foto: Archivo/Página 24)

Roque Edmundo López García, director del Hospital de Especialidades en Salud Mental del Estado, informó que durante 2020 una docena de menores de edad zacatecanos escaparon por la puerta del falsa del suicidio, lo que representa un incremento de 20 por ciento en comparación al año previo.

Los factores para quitarse la vida en esta franja poblacional, señaló, son el maltrato, trastorno de ansiedad, o lo que está sucediendo por la pandemia, ya que la población no estaba acostumbrada o preparada para un encierro necesario.

En tanto, Guadalupe, Fresnillo y Jerez son los municipios con mayor incidencia, en donde los registros indican que los suicidas en promedio eran menores de 14 años.

Asimismo, el especialista consideró que los jovencitos viven un proceso de adolescencia donde por ciertas sustancias alteran su personalidad, y por un impulso consuman el suicidio, por lo cual los padres de familia deben estar al tanto de lo que hacen sus hijos en redes sociales o internet, y no dejarlos sin vigilancia.

Las señales de alerta que pueden detectar los adultos y atender a tiempo son cambios en el estado de ánimo, aislamiento social o familiar, poca tolerancia o irritabilidad, trastornos de sueño, poco apetito o cuando empiezan a dejar recados póstumos.

Angustia, ansiedad o tristeza son otros síntomas que pueden alertar a los familiares para que a tiempo atiendan estos casos en centros especializados.

En caso de notar estas señales, subrayó López García, la familia tiene que platicar con los hijos y no minimizar estos síntomas que pueden terminar en tragedia.

Pandemia, Aislamiento y Depresión

López García refirió que la contingencia sanitaria que ha traído consigo el aislamiento, ha afectado la salud mental de la población, dañando más a las personas con tendencias depresivas.

Además, puede desencadenar problemas matrimoniales, familiares y trastornos adaptativos, “ya que nos debemos adaptar a la nueva normalidad, pérdida de empleo, entre otros”.

El galeno manifestó que todas estas conductas pueden ser controlables y se puede prevenir totalmente el suicidio.