Al no Implementar Políticas Económicas Para Familias: Rivera
Por Manuel Medina Castro

Alejandro Rivera Nieto (Foto: Archivo/Página 24)
Alejandro Rivera Nieto, secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores del Estado de Zacatecas (SITEZ), señaló que la inseguridad que se vive en la entidad, en gran parte es por la complicidad del gobierno en turno que encabeza Alejandro Tello Cristerna, quien no ha implementado políticas económicas y de seguridad para que la población viva de manera adecuada.
Comentó que cada vez es más latente que los niños y jóvenes participen en actos delincuenciales, lo que se ha generado porque los padres y madres tienen salarios muy raquíticos donde no les alcanza para la educación, salud y alimentación, así como todo lo que conlleva.
Refirió que esto se debe a que desde la administración de Tello Cristerna no se pusieron en marcha políticas públicas encaminadas a que la población zacatecana obtenga los recursos para solventar sus gastos y vivir adecuadamente.
Pues desde el gobierno estatal únicamente se han enfocado en intentar hacer creer que han traído muchos empleos, pero todos son de sueldos miserables, anotó Alejandro Rivera Nieto.
“Por estas empresas que se les puede llamar campos de concentración de esclavismo moderno, donde si hay oferta laboral pero con salarios miserables”, puntualizó.
Realidad que no ve la clase política, afirmó, porque ellos están cobrando altos salarios y viven alejados de la población, en colonias o espacios con seguridad privada y con vecinos que son políticos o funcionarios de gobierno, que para nada conocen las necesidades de los zacatecanos.
La falta de atención de Alejandro Tello demuestra “que un gobernador es asesino de niños y adolescentes al no implementar las políticas económicas para que las familias estén en un equilibrio emocional”, anotó Rivera Nieto.
Acotó que el gobierno estatal siempre ha hablado y se ha quejado de la descomposición social que existe en la entidad, la que ha sido generada por la falta de atención de los funcionarios estatales “que parece que la justicia social la han dejado olvidada”.
