Por Cristo González

Fotografía relevante a la nota.

Pese a que en agosto de 2018 el Consejo Estatal de Tránsito y Transporte Público autorizó un “ajuste urgente” a la tarifa del servicio, la cual fue de un peso bajo el argumento de iniciar la transición hacia un nuevo modelo de transporte público en Zacatecas, el servicio no ha mejorado y cada vez es más deficiente (Foto: Cristo González)

Pese a que en agosto de 2018 el Consejo Estatal de Tránsito y Transporte Público auto­rizó un “ajuste urgente” a la tarifa del servicio, la cual fue de un peso bajo el argumento de iniciar la transición hacia un nuevo modelo de transporte público en Zacatecas, el servicio no ha mejorado y cada vez es más deficiente.

Desde entonces la tarifa preferencial para estudiantes, personas con discapacidad y personas de la tercera edad es de cinco pesos, mientras que la correspondiente al público en general pasó de 7.50 a 8.50 pesos.

A decir de los transportistas, con ese ajuste pretendían amortiguar el impacto de los incrementos que han sufrido los insumos y el combustible, que según justificaron, propició a que algunas unidades dejaran de circular debido a los costos de operación que no cubrían.

De igual manera, las autoridades guber­namentales prometieron que habría mayor rigidez en las revisiones que se realicen al transporte público, con la finalidad de que se preste un servicio adecuado a los usuarios.

No obstante, lejos de cumplir con lo pro­metido, ahora, a un año que inició la pande­mia, el servicio ha empeorado todavía más.

Esto porque debido a las restricciones en el servicio de transporte público para cumplir con las medidas de sanidad, el gobierno que encabeza Alejandro Tello Cristerna redujo los horarios y la capacidad con la que operan los camiones.

Aunque la entidad cambio a amarillo en el Semáforo Epidemiológico Nacional, las medidas siguen siendo las mismas, lo que ha generado la molestia de los usuarios, sobre todo de aquellos que tienen horarios laborales más extensos, y por la falta de ru­tas urbanas, desde entonces han tenido que gastar en taxis, porque al salir de sus trabajos ya no hay camiones que presten el servicio.

Tampoco se ha anunciado por parte de las autoridades que haya permisos para que los choferes suban más del 50 por ciento de la capacidad del camión, siguen con las mismas restricciones desde el inicio de la contingencia sanitaria.