En Este Gobierno la Violencia Está Desbordada
Por Óscar Domínguez Caldera

María Luisa Sosa de la Torre (Foto: Archivo Página 24)
María Luisa Sosa de la Torre, exdiputada local y activista social, comentó que aunado a los problemas sociales derivados de la pandemia, también se han presentado diversas denuncias por parte de colectivos y asociaciones civiles por el incremento de la violencia familiar y contra de las mujeres durante los últimos años en el estado.
Recordó que si bien una de las medidas de contingencia que emprendieron las autoridades fue limitar las actividades públicas y laborales para evitar riesgos de contagio en la población, lo que obligó a que muchas familias que se “quedaron en casa” siguieran con otra “pandemia” que mujeres, niñas y niños ya venían padeciendo.
“La pandemia de la violencia en contra de las mujeres ya tiene muchísimos años que viene ocurriendo, además de seguir creciendo y evolucionando. Tan es así que en nuestro país, cada día asesinan a 11 mujeres por el hecho de ser mujeres, decimos que por ser mujeres por el contexto en el que pasan los crímenes. En el caso de Zacatecas se asesinaron nueve mujeres cada mes, tan sólo en el año 2020 se asesinaron a 104 mujeres, 12 de ellas reconocidas como feminicidio y el resto como homicidios dolosos. Pero nosotras creemos que la mayoría son feminicidios pues tenemos un registro”.
“Lo que hemos hecho ante la omisión de las autoridades, es señalar que son 104 mujeres las que asesinaron en Zacatecas, lo que nos da un promedio de nueve mujeres asesinadas cada mes en la entidad, donde hace 10 años no pasaba esto, era un estado relativamente tranquilo, pero ahora la situación de violencia está desbordada”.
“Esto tiene como antecedente que en casa, estando ahí recluidas mujeres y niñas, la violencia familiar o de pareja se dispara. A nivel Zacatecas, las autoridades reportaron, en unos meses, haber atendido a más de 50 mil mujeres víctimas de violencia. Esas 50 mil atenciones que se debieron brindar, son a personas que tuvieron que quedarse en casa con su agresor; mientras que el agresor también se quedó en casa con todos los problemas sociales, laborales, etcétera, y haciendo que la violencia se exacerbara. Desde hace varios años hemos estado manifestando que el lugar más seguro para muchas personas es la casa, pero para muchas mujeres puede ser una trampa de muerte”.
“Esa violencia se refleja en las estadísticas que se pueden revisar en las páginas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que muestran ese crecimiento alarmante y preocupante de la violencia familiar que cobra la vida de mujeres y niñas de este estado. Hay instituciones y autoridades, pero el problema es que trabajan de manera descoordinada. Cada orden de gobierno hace las cosas por su lado y en ocasiones en total desconocimiento y sin asumir que es parte de un problema en común. Por lo que si bien están mal las cosas en las instituciones, también tendremos que reflexionar sobre las formas de actuar de la sociedad”, señaló.
