Buscan Alternativas Para Sustentar la Economía Familiar

Por Óscar Domínguez Caldera

Fotografía relevante a la nota.

Debido a los problemas económicos y a la falta de oportunidades para mejorar las condiciones de vida, muchas familias se han visto obligadas a buscar alternativas para lograr solventar su economía a través del comercio informal o semifi jo en los corredores, banquetas y plazas públicas de la capital y la zona conurbada (Foto: Merari Martínez)

Debido a los problemas económicos y a la falta de oportunidades para mejorar las condiciones de vida, muchas familias se han visto obligadas a buscar alternativas para lograr solventar su economía a través del comercio informal o semifijo en los corredores, banquetas y plazas públicas de la capital y la zona conurbada.

Cada vez más comerciantes se colocan en las principales avenidas y zonas peatonales para ofrecer sus productos y prendas de vestir, entre otros. Sobre todo en algunos puntos donde se aglomeran los transeúntes ya sea cerca de las paradas de autobuses o al lado de los sitios de servicio de transporte público.

Desde la Plazuela de Vivac, hasta la antigua calle Ventura Salazar y la plaza Bicentenario se puede percibir una zona inundada por puestos improvisados en ambos lados de la zona peatonal.

Muchos de los comercios pertenecen al sector fijo, ya que poseen un local del lado derecho de la Plaza Bicentenario y también utilizan unos metros de la banqueta para sacar sus mercancías y ofrecer sus productos.

Además de estos comercios establecidos, en los últimos meses se ha permitido la colocación de más puestos del comercio informal y semifijo del otro lado del corredor peatonal, ya que incluso aprovecharon la jardinera que divide la plaza para colocar sus mercancías.

En el caso de la plaza Bicentenario, también suele ser usada con diversos motivos culturales, cívicos y comerciales, y si bien por el momento alberga a vendedores de libros de diversos estados, también es usada como espacio para los tianguis de mariscos durante Cuaresma o bien para colocar pabellones comerciales por diversas festividades a lo largo del año.

Cabe señalar que la mayoría de estos comerciantes paga una cuota diaria al ayuntamiento capitalino, que varía según los metros cuadrados que utilice en las plazas y banquetas, así como por la relevancia del espacio.

Sin embargo, este aumento en el comercio informal también es un ejemplo de los problemas sociales y económicos que ha traído como consecuencia la contingencia sanitaria.