Puras Falsas Promesas, Nunca Cumplieron a Transportistas: Velázquez

Por Cristo González

Fotografía relevante a la nota.

Roque Velázquez Medellín, líder de taxistas en la zona metropolitana (Foto: Rocío Castro)

“En cuestión de apoyos hacia el sector del transporte público durante la pandemia, estuvimos abandonados. No hubo apoyo por parte del gobierno estatal, un poco del federal”, conde­nó Roque Velázquez Medellín, líder de taxistas en la zona metropolitana.

En entrevista para Página 24 Zacatecas indicó que de unos cuatro mil transportistas que viven de esta actividad en la entidad, apenas re­cibieron apoyos unos 400 choferes.

“El transporte público del estado estuvo abandonado por el gobier­no de Alejandro Tello Cristerna”, manifestó el concesionario, quien reprochó que pese a los reclamos que hicieron en varias ocasiones, no tuvieron efecto positivo, porque solamente fueron escuchadas sus peticiones sin que fueran cumplidos los compromisos.

“En su momento, cuando se hicie­ron algunas manifestaciones por los transportistas, hubo atención por parte de algunos funcionarios del gobierno estatal, pero fueron puras falsas promesas que nunca se cum­plieron”, tronó.

“Nos prometieron apoyos econó­micos y de alimentos. Realmente fue nulo el apoyo”, advirtió Roque Velázquez.

“El servicio de taxi sigue pade­ciendo los estragos de la pandemia, sigue abajo el trabajo, pero empieza a repuntar porque hay un poco más de pasaje. Se ve una luz al final del túnel”, aseguró.

Recordó que la disminución de la demanda ha propiciado que de las 900 unidades de taxis que operan en la zona urbana, por lo menos 30 vehículos están detenidos por la falta de operadores e ingresos económicos para el chofer y el pa­trón a raíz de la baja demanda del servicio.

Refirió que tanto concesionarios como choferes reportan más ingre­sos, por lo que están a la espera del retorno a las clases presenciales, lo que genera optimismo en el gremio.

Al contemplarse también el posible regreso de los burócratas a oficinas administrativas es que los operado­res del volante ven con buenos ojos esto, porque los taxis mueven en su mayoría a trabajadores del gobierno estatal y estudiantes.