“Persisten Bajas Ventas en Arte Wixárika”

Artesano Culpa al Poco Turismo por la Pandemia

Por Cristo González

Fotografía relevante a la nota.

Las ventas para artesanos no ha sido nada favorecedora desde que inició la contingencia sanitaria, se quejó Alejandro López López, quien ofrece gran variedad de productos de arte wixárika, en el Centro Histórico de esta capital (Foto: Rocío Castro)

Las ventas para artesanos no ha sido nada favorecedora desde que inició la contingencia sanitaria, se quejó Alejandro López López, quien ofrece gran variedad de productos de arte wixárika, en el Centro Histórico de esta capital.

Consideró que para que aumenten las ventas es necesaria la presencia de visitantes en estos rincones donde se pueden encontrar diversos artículos como ojos de Dios, cuadros, pulseras, morrales, aretes y collares.

Actualmente ha bajado la producción de sus productos por la baja venta, porque no se han logrado recuperar porque al principio tuvieron que retirarse por una temporada por las restricciones sanitarias, y regresaron hace unos meses a su espacio de trabajo en los callejones.

Comentó que tiene cinco años dedicado de lleno a la venta de estos artículos y ya tiene clientela y amigos que incluso le hacen pedidos porque valoran su trabajo.

“Queremos más gente, extrañamos ese turismo que llena las calles, los eventos y la música, porque ya no se ve nada, todo cambió de pronto. Seguimos haciendo artesanías para seguir echándole ganas”, agregó el artesano.

Apuntó que a comparación de otros años las ventas están muy bajas, porque en Semana Santa es la fecha que consideran mejor para la comercialización de este tipo de artesanías, sin embargo la difícil situación económica y las restricciones sanitarias han impedido que se junten los artesanos.

“Se han complicado las cosas, por eso mismo no estamos avanzando. Esta artesanía fluye poco, porque antes estaba solo en este lugar y vendía más, ahora ya son más compañeros y la venta no es igual”, destacó.

Recordó que sus inicios en esta actividad fue ayudando a un amigo por unos años, luego se dedicó a su negocio propio haciéndole frente a la crítica situación económica para pagar renta, servicios básicos y el lugar que hoy ocupa para vender sus productos en el Centro Histórico.

 

Share This Post On