Ha Dañado a las Comunidades de una Manera Brutal: García

Por Manuel Domínguez Caldera

Fotografía relevante a la nota.

Carlos García Murillo, activista social (Foto: Manuel Domínguez Caldera)

En entrevista para Página 24 Zacatecas, el activista social Carlos García Murillo comentó que pese a los esfuerzos de las autoridades de gobierno, la violencia ha alcanzado niveles elevados, sobre todo por las recientes masacres y ataques directos contra elementos policiacos, tanto estatales como municipales.

Además, lamentó que los verdaderos afectados son las múltiples víctimas y sus familias, por lo que refrendó el llamado a los tres órdenes de gobierno para que atiendan este problema crónico.

“Ésta es una herencia maldita que se acumuló por años por la indolencia y la negligencia que ha caracterizado a los gobiernos del PRI (Partido Revolucionario Institucional), porque en Zacatecas salió igual que entró, pues dejó un alto grado de incompetencia que la sociedad está pagando. Por lo que esperamos que en el próximo gobierno sea tomado en cuenta y sea central”.

“Nosotros consideramos que esto tiene que terminar porque ha dañado a las comunidades de una manera brutal y ha lastimado a la sociedad en su conjunto. Además hacemos votos para que estos malos gobiernos jamás regresen y que los próximos tengan la inteligencia para solucionar las causas y no sólo los efectos de la pandemia y de la violencia que nos está aquejando cotidianamente”.

Además, luego de un balance, el activista refirió que la administración actual dejará grandes deudas con la sociedad, sobre todo por no poder aumentar el desarrollo económico del estado, pues en la estrategia del gobierno de Alejandro Tello Cristerna no se prestó al diálogo entre el gobierno y los sectores afectados por las distintas crisis que azotan el estado.

“Éste ha sido un gobierno bastante sordo y mudo, porque tampoco da respuesta. Pero lo que sí hemos tenido es una pérdida de tiempo pues es un quinquenio perdido para el desarrollo de Zacatecas, así lo ven los últimos indicadores, pues no alcanzamos ni a ser el uno por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Entonces, eso significa que no hay empleo ni opciones productivas, el campo está en el olvido y la desesperanza se traduce de muchas maneras”.