“No Faltan Personas Asesinadas”

Por Cristo González

Fotografía relevante a la nota.

Sigilfredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas (Foto: Merari Martínez)

Sigilfredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas, repudió que en los últimos días ha corrido mucha sangre en el estado, señalando que “no faltan personas asesinadas” frente al escenario violento que recrudece en nuestro Territorio.

En su mensaje dominical, consideró que la gente puede perder el asombro, “y nos puede dar lo mismo, quedarnos con un número, con una estadística o reducir el tremendo problema de la violencia a números y a responsabilidades de otros.

Apuntó que “estos meses de verano tienen olor a vacación, a descanso, a familia, a un volver a casa, a un salir y descansar”.

“Un día tiene sus descansos también, no pudiéramos vivir sin el descanso, ordinariamente en la noche o a medio día. Asi vamos tejiendo la vida de cada día. Hoy el Señor nos da dos instrucciones para las realidades que vivimos en la vida, nos invita a descansar y a la compasión”, precisó.

El monseñor indicó que este par de realidades fundamentales son para que la vida tenga sentido y llegue a la plenitud.

“Retírense de lo ordinario, busquen el silencio y entrar a su corazón, a su interioridad. Eso es el descanso, necesitamos darle sentido al descanso porque vivimos demasiado aprisa, porque nos centramos más en lo que tenemos qué hacer cada día”, expuso frente a la feligresía. Precisó que el corazón también tiene necesidad de hidratarse y oxigenarse, lo que se logra con la interiorización de cada persona con este alimento y espiritualidad para llegar al descanso. En este sentido, el obispo mencionó que ojalá quienes tengan la oportunidad de salir a vacacionar, también vayan al interior de cada uno, y no cansarse más del cuerpo.

“Cuando vivimos tan de prisa la vida a veces cae en un cansancio y una indiferencia, perdiendo la capacidad de asombrarnos”, acotó, para luego agregar que el descanso no significa hacer nada, porque para el cristiano esto significa tomarse de la mano de Jesucristo, dejarse conducir por él.

“Imaginemos que él nos toma de la mano y nos conduce al corazón, y ahí vamos a encontrar cada sentimiento, intencionalidad, la fuerza y la fuente de donde brota la vida. A eso se refiere este tipo de retiro”, precisó.