En la Galería Rey Chanate:

Por Manuel Domínguez Caldera

Fotografía relevante a la nota.

En las obras, prevalece el rojo y los colores ocres (Fotos: Rocío Castro Alvarado)

Rogelio Padilla es un artista emergente originario de Ciudad de México, que desde hace algunos años comparte talleres y experiencias con promotores, gestores y artistas de Zacatecas, por lo que en esta ocasión presenta la exposición gráfica “Placas Perdidas, Rojo de Rogelio”, que reúne una serie de piezas en mediano y gran formato, particularmente utilizando el grabado sobre linóleo y otros materiales, y conjuntando los colores a través de placas perdidas superpuestas y colocadas de tal manera que puedan verse reflejados diversas perspectivas y profundidades.

El artista actualmente cursa la Licenciatura en Artes de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ), además ha tomado cursos con el artista Humberto Valdez en el Taller la Imagen del Rinoceronte (TIR) en Ciudad de México (CDMX), entre otros talleres. Asimismo, ha expuesto de forma colectiva e individual.

La exposición “Placas Perdidas, Rojo de Rogelio” fue inaugurada en la Galería Rey Chanate, en el Centro Histórico de la capital, y permanecerá hasta finales de octubre.

Además, debido a la contingencia sanitaria se realizó de forma semipresencial, con un aforo reducido y cuidado las medidas sanitarias, del mismo modo se transmitió la presentación por medios digitales y plataformas de redes sociales.

Fotografía relevante a la nota.

Otras muestras de la exposición

En las obras, prevalece el rojo y los colores ocres, mezclados con los contrastes de azul, blanco y amarillo que le dan al conjunto de piezas un lenguaje entre las sombras y las siluetas de personajes que no se distinguen entre la humanidad y la divinidad.

Algunas piezas refieren rostros y anatomías grotescas, también hay piezas de gran formato que usan de tres a cuatro colores para lograr la imagen que se busca proyectar.

La técnica gráfica del grabado y de la placa perdida, consiste en superponer e imprimir varias placas para lograr fondos y siluetas dentro de las mismas piezas con el papel en blanco, por lo que cada capa de color es una plaza, así como cada silueta es una placa perdida, ya que pueden devastarse según sea el caso en grabado en relieve o huecograbado.