Invita a Seguir el Ejemplo de los Reyes Magos en 2026

Por Miguel Alvarado Valle

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Sigifredo Noriega Barceló (Foto: Rocío Castro Alvarado)

El obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, dirigió un mensaje pastoral a los fieles con motivo del inicio del año 2026, en el que subrayó que la fe y la luz de Cristo deben ser la guía del camino personal y comunitario a lo largo de todo el año.

En el marco de la liturgia, recordó que el anuncio de las fiestas religiosas tiene como centro la Pascua de Jesucristo, y que el tiempo de Navidad sigue siendo una invitación viva a profundizar en el misterio de la encarnación, celebrado con alegría por toda la Iglesia.

Durante su refiexión, el prelado destacó que la Navidad no se limita a una fecha, sino que requiere de un tiempo prolongado para permitir que Dios entre en la vida y en la historia de cada persona.

Al referirse a la Epifanía, explicó que esta celebración representa la manifestación de Dios a todos los pueblos, sin distinción, y que el pesebre “al aire libre” simboliza una invitación abierta para que todos salgan al encuentro de Cristo.

En este mismo sentido, adelantó que el bautismo de Jesús, que se celebra en los días siguientes, constituye otra expresión de esa revelación divina. Noriega Barceló insistió en que el mensaje cristiano es universal y que Dios viene a salvar a todos, no solo a un pueblo en particular, como ya lo anunciaban las lecturas bíblicas.

A partir de ello, expresó su deseo de que en este nuevo año los creyentes asuman la actitud de los Reyes Magos, quienes supieron reconocer la señal de la estrella y ponerse en camino. Aclaró que estos personajes no representan la idea moderna de la magia, sino que eran hombres de ciencia y buscadores incansables, capaces de mirar más allá de lo evidente.

El obispo llamó a cultivar, como primera actitud para el año, una búsqueda constante de Dios, recordando que la fe no se agota ni se conforma, sino que impulsa a seguir caminando. Subrayó también la importancia de la apertura del corazón y del espíritu, reconociendo que, por más conocimientos o capacidades que se tengan, el ser humano necesita de Dios.

Desde una refiexión personal, señaló que muchas veces la experiencia de la vida muestra la importancia de escuchar, detenerse y estar atentos a las señales divinas. En su mensaje, enfatizó que el camino de la fe implica estar despiertos, pues cada día puede traer una sorpresa de Dios, aun en medio de luces y sombras.

Reconoció que habrá momentos en los que la “estrella” parezca perderse, pero exhortó a no rendirse y a levantarse para seguir adelante, “Ponerse de pie en el espíritu”, dijo, es esencial para salir al encuentro de lo que Dios ha preparado, siempre orientado al bien, incluso cuando no se comprende de inmediato.

Finalmente, Sigifredo Noriega Barceló resaltó la fe como una actitud de atención y adoración, “es la fe que se lleva a la vida, necesitamos de Dios y necesitamos de toda la vida. Necesitamos que él ilumine todo el año”.