“Abismales”, las Diferencias en el Gasto de Años Pasados, Asegura
Por Miguel Alvarado Valle

La diputada local Guadalupe Isadora Santiváñez Ríos (Foto: Archivo)
La diputada local Guadalupe Isadora Santiváñez Ríos, presidenta del Órgano de Administración y Finanzas de la Legislatura del Estado, afirmó que el presupuesto del Poder Legislativo para este ejercicio se construyó bajo un esquema estricto de austeridad, responsabilidad y transparencia.
Señaló que el único incremento contemplado fue el relacionado con el cumplimiento de los derechos laborales de las y los trabajadores, específicamente en lo correspondiente al pago de cuotas y obligaciones que garantizan sus prestaciones, mientras que en el resto de los capítulos del gasto se aplicaron reducciones considerables.
Indicó que ahora existen esquemas de comprobación más rigurosos sobre los gastos y que las diferencias en montos respecto a legislaturas pasadas son “abismales”, reejándose una disminución histórica en el gasto destinado de manera directa a las y los legisladores.
En el comparativo presupuestal, detalló que en 2017 la Legislatura inició con aproximadamente 288 millones de pesos, cifra que aumentó a 315 millones en 2018 y 2019, para posteriormente registrar una reducción de 294 millones en 2020. Destacó que una de las bajas más relevantes fue la de casi 30 millones de pesos en 2019 respecto a ejercicios anteriores.
Añadió que el presupuesto del año pasado fue de alrededor de 346 millones de pesos, aunque puntualizó que los incrementos recientes han obedecido principalmente a factores inacionarios y no a ampliaciones en el gasto operativo o en salarios de diputados.
Santiváñez Ríos subrayó que la actual legislatura no ha realizado recategorizaciones salariales ni contrataciones masivas; únicamente se han incorporado tres personas en áreas administrativas, jurídicas y en el archivo histórico, bajo esquemas temporales y con salarios bajos.
Reconoció, no obstante, que persiste un problema estructural en los tabuladores, pues existen diferencias salariales entre trabajadores que desempeñan el mismo cargo, situación heredada de decisiones políticas de años anteriores y que, dijo, deberá regularizarse sin afectar derechos adquiridos.
En materia de control interno, afirmó que el órgano interno de control ha reforzado la supervisión del personal, atendiendo casos específicos relacionados con asistencia laboral y cumplimiento de funciones.
Asimismo, destacó que se ha frenado la práctica de cambios discrecionales de adscripción entre áreas, incluyendo la coordinación con la Auditoría Superior, con el fin de garantizar que cada trabajador permanezca en el área que le corresponde y que las actividades se desarrollen bajo criterios institucionales y no políticos.
Finalmente, la diputada aseguró que el Poder Legislativo ha dejado atrás prácticas que generaban gastos innecesarios, como la compra recurrente de uniformes, apoyos adicionales, equipos telefónicos institucionales o asignaciones discrecionales de gasolina.
