Advierten Frijoleros en el Séptimo día de Movilizaciones:
Por Nallely de León Montellano

Productores volvieron a realizar bloqueos y concentrarse en Plaza de Armas, además de esparcir frijol en el vestíbulo del Congreso (Foto: Rocío Castro Alvarado)
En el séptimo día de movilizaciones, productores de frijol volvieron a tomar las calles de la capital zacatecana en una jornada marcada por bloqueos, recorridos y acciones simbólicas que reflejan el desgaste acumulado de un conflicto que continúa sin resolverse.
Desde las 8:30 de la mañana, los manifestantes bloquearon el bulevar Metropolitano a la altura de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), uno de los puntos que se ha convertido en eje de presión durante la última semana.
Con el paso de las horas, el cierre se extendió hasta las inmediaciones de la Secundaria Técnica número 1, ampliando la afectación en una de las vialidades más importantes de la zona conurbada Zacatecas- Guadalupe. Aproximadamente dos horas después, los productores se trasladaron al Centro Histórico, donde se concentraron en Plaza de Armas.
Durante cerca de dos horas permanecieron en el lugar, visibilizando su protesta en el principal espacio público de la capital. Más tarde, en caravana y a bordo de tractores y vehículos, avanzaron hacia el Congreso del Estado.
En el vestíbulo del recinto legislativo realizaron una acción simbólica: esparcieron grano de frijol como forma de protesta, en un gesto que reeja el fondo del conicto, marcado por la dificultad para comercializar su cosecha. Tras esta intervención, los manifestantes regresaron al bulevar para retomar los bloqueos.
A lo largo de la jornada, la consigna que se repitió entre los productores fue contundente: “sin costal, no hay festival”, en referencia directa al inicio del Festival Cultural de Zacatecas. La frase sintetiza una de sus principales exigencias: la entrega de costales que les permita ingresar su producción a los centros de acopio. El mensaje también funciona como advertencia.
Los productores han señalado que, de no existir una solución, podrían intensificar sus acciones durante el arranque del festival, uno de los eventos más importantes para la entidad. El conflicto tiene como base una diferencia estructural entre la producción estatal y la capacidad del programa de acopio.
De acuerdo con cifras expuestas por los propios productores, en Zacatecas se generan entre 350 mil y 500 mil toneladas de frijol por ciclo agrícola, mientras que el programa federal contempló inicialmente la compra de 80 mil toneladas, posteriormente ampliadas a 96 mil.
Esta brecha ha dejado fuera a una gran parte de pequeños productores, quienes aseguran no haber podido acceder al programa o haber quedado en desventaja frente a intermediarios. El impacto económico es evidente. Mientras el precio de garantía ronda los 27 pesos por kilo, en el mercado los productores han tenido que vender su cosecha entre ocho y 10 pesos, lo que representa pérdidas frente a los costos de producción.
A ello se suma la falta de costales, insumo indispensable para poder acopiar el grano, lo que se ha convertido en una de las principales demandas del movimiento. Los productores han insistido en que su presencia en las calles no responde a una intención de confrontación, sino a la falta de alternativas.
“No nacimos para tomar carreteras”, han expresado en distintos momentos, al reconocer que las movilizaciones también afectan a la ciudadanía, pero asegurando que no han encontrado otra vía para ser atendidos.
En paralelo, el conicto ha evidenciado divisiones internas entre distintos grupos de productores, con posturas distintas sobre las formas de protesta y las rutas de negociación. Por su parte, autoridades estatales han reiterado que se trata de un programa federal, aunque han señalado gestiones para ampliar el acopio.
En este contexto, se anunció la próxima visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a Zacatecas, en el marco del inicio del Festival Cultural, lo que ha generado expectativa entre los productores, quienes ven en ello una posible vía para que el conicto sea atendido directamente a nivel federal.
La visita se da en un momento clave: con siete días de bloqueos, afectaciones crecientes en la movilidad y un sector productivo que advierte una situación crítica si no se generan soluciones inmediatas.
Más allá de los bloqueos, la movilización ha puesto sobre la mesa una realidad persistente: la vulnerabilidad del campo frente a esquemas de comercialización limitados y la dependencia de miles de familias de una actividad que, en muchos casos, ya no garantiza recuperar lo invertido.
Al cierre de la jornada, no se reportaban acuerdos concretos. Los productores permanecían en el bulevar, sosteniendo su postura. El séptimo día concluyó así, entre bloqueos, recorridos y una consigna que resume el conicto: sin costal, no hay forma de vender. Y sin eso, para muchos, no hay forma de sostener la vida cotidiana.
