Continúa el Apoyo de la Ciudadanía a los Frijoleros

Por Nallely de León Montellano

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Que renuncie el responsable de los centros de acopio, Ángel Oláis Ávila, reiteran (Foto: Diana Moreno Valtierra)

En el décimo día de movilizaciones, productores de frijol del estado mantuvieron su plantón en Plaza de Armas, donde pasaron su segunda noche consecutiva tras no concretarse acuerdos definitivos con autoridades estatales durante la jornada del viernes.

A pesar del inicio del 40 Festival Cultural de Zacatecas, las y los campesinos permanecieron en el lugar con maquinaria pesada y vehículos instalados sobre la plancha, reiterando que no se retirarán hasta obtener una solución favorable a sus demandas.

La protesta se desarrolló en un ambiente de tensión desde las primeras horas del día, luego de que los manifestantes señalaran haber recibido advertencias sobre un posible retiro de sus unidades mediante grúas. Ante este escenario, hicieron un llamado a la ciudadanía para acompañar la movilización y evitar un eventual desalojo.

Conforme avanzó el día, habitantes de la capital comenzaron a acercarse para brindar apoyo con alimentos, bebidas y presencia física en el sitio, en un acto de respaldo que se ha mantenido constante durante los últimos días de protesta.

Más tarde, elementos de la Policía Vial arribaron a la zona. El director de la corporación, Oswaldo Caldera Murillo, solicitó a los productores liberar el espacio comprendido entre Catedral y Plaza de Armas para permitir el desarrollo de las actividades del festival. Sin embargo, los manifestantes rechazaron la petición. El funcionario advirtió sobre posibles sanciones económicas para quienes permanecieran en el lugar, lo cual fue asumido por el grupo campesino, que decidió continuar con el plantón.

En el transcurso de la tarde, el secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, informó que la administración estatal no cuenta con facultades directas para resolver el conflicto, al tratarse de un programa de carácter federal.

No obstante, indicó que se mantienen abiertos los canales de diálogo.

En ese contexto, los productores plantearon una nueva propuesta: reducir sus exigencias iniciales y aceptar la gestión de mil 500 toneladas de frijol como un primer acuerdo que permita avanzar en la solución del conflicto.

Posteriormente, se llevó a cabo una reunión entre representantes del movimiento y autoridades estatales, entre ellos Omar Carrera y el propio secretario de Gobierno, en la que se alcanzó un acuerdo preliminar para retirar la maquinaria de la Plaza de Armas y facilitar el desarrollo de las actividades culturales.

Sin embargo, los productores condicionaron el cumplimiento de este acuerdo a la entrega de un documento formal que lo respalde, por lo que decidieron mantener los tractores en el lugar hasta contar con dicha garantía. Pese a la protesta, el primer concierto del Festival Cultural se desarrolló sin incidentes. En el espacio coincidieron asistentes, artistas y manifestantes, en una jornada que transcurrió en relativa calma.

Ya por la noche, los productores recibieron alimentos como tamales y café, y solicitaron el apoyo de la ciudadanía con cobijas ante el descenso de temperatura, en previsión de una nueva noche al aire libre.

Durante la jornada, las y los campesinos reiteraron su agradecimiento a la población que se ha solidarizado con su causa, destacando que este respaldo ha sido fundamental para sostener la movilización tras varios días de protestas. El plantón continuó durante todo el sábado, mientras se prevé que este domingo se lleve a cabo una nueva reunión con autoridades, en la que se buscará definir de manera concreta los acuerdos que permitan resolver el conflicto.

Las movilizaciones han incluido bloqueos en vialidades principales, toma de dependencias y presencia permanente en distintos puntos de la capital, en un contexto marcado por la exigencia de mejores condiciones para la comercialización del frijol y el acceso al programa de acopio federal.

Mientras tanto, los productores permanecen en Plaza de Armas, en espera de una respuesta definitiva que les permita regresar a sus comunidades y retomar las actividades en el campo.