“La Música es un Negocio que Requiere Infraestructura y Patrocinadores”

Por Gabriel Rodríguez

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El violinista Jorge Antonio Vega Bueno costea su carrera como violinista dando clases o como músico en avenida Hidalgo: “Esta carrera dura 10 años” (Foto: Diana Moreno Valtierra)

Jorge Antonio Vega Bueno estudia la carrera de intérprete violinista en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) pero, para mantenerla, da clases a niños pequeños o en eventos particulares y, cuando puede, ejecuta su instrumento en los alrededores de avenida Hidalgo, en el centro de la ciudad.

“Hay que echarle ganas a la vida, porque mi carrera dura cuando menos 10 años y aun cuando me interesa ser músico popular, de todos modos quiero llevar una buena educación formativa en la instrucción de música clásica”, dijo.

Vega Bueno señaló que acaba de comenzar a estudiar dentro de la UAZ pero que lleva años en el aprendizaje del violín habiéndose iniciado en Matamoros, Coahuila, de donde es originario. El violinista señaló que otra manera de ganarse la vida es tocar en eventos de carácter privado, por lo que hace poco ingresó a un taller de tango, impartido por la maestra Perla Flores.

“Pienso que una de mis necesidades será la de comenzar a difundir el tango además de interpretarlo con cierto nivel de calidad”.

En este momento, realiza sus estudios con el músico sudamericano Alejandro Schaikis, pero señaló que aún le quedan por delante 10 años de carrera musical.

“Creo que en Zacatecas hay pocas oportunidades para el desarrollo del instrumento, pero en mi caso, el proyecto es interpretar música popular a partir de la formación en músicos clásicos, como Haydn y Vivaldi, entre otros, hecho que debe ir en primer lugar. “En esencia, lo mío es la interpretación de música romántica, ranchera, boleros y todo tipo de expresiones populares, incluida la cumbia, que desde niño me han gustado”.

Ahora da lecciones de instrumento en una academia infantil para completar sus gastos, donde afirma tener alrededor de ocho alumnos a los que enseña a puntear y pasar el arco.

“Los niños me preguntan si es difícil, pero les digo que no y considero que incluso habrá piezas clásicas de carácter virtuoso que nunca he tocado y no sé si pueda hacerlo a futuro, pero que requieren mucha disciplina ya que con el tiempo se vuelven más fáciles”.

El músico aclaró que sin duda dentro de la música popular se dan los casos de piezas que no son tan complicadas como Haydn y otros clásicos, porque son cosas distintas.

“Creo que en Zacatecas hay por el momento problemas para vivir de la interpretación de la música clásica en lo relativo a este instrumento, pero creo que en el fondo también es un negocio que requiere infraestructura y patrocinadores, pero además no todo mundo logra apreciar los resultados”.