Espera Correcta Aplicación por Parte de las Instituciones
Por Nallely de León Montellano

Zulema Santacruz Márquez, exdiputada local de la LXIV Legislatura (Foto: Diana Moreno Valtierra)
La reciente aprobación de reformas en materia de violencia contra las mujeres en Zacatecas abre una nueva etapa en el reconocimiento y atención de problemáticas que durante años permanecieron invisibilizadas, entre ellas la violencia vicaria, consideró Zulema Santacruz Márquez, exdiputada local de la LXIV Legislatura.
En su posicionamiento, recordó que fue durante esa legislatura, de 2021 a 2024, cuando se impulsó por primera vez el reconocimiento legal de este tipo de violencia, entendida como aquella en la que se daña a una mujer a través de sus hijas, hijos o personas cercanas.
Explicó que, en su momento, el avance consistió en nombrar una realidad que ya existía, pero que no contaba con una figura jurídica clara, lo que dificultaba su atención. Sin embargo, señaló que ese primer paso tenía limitaciones, ya que la violencia vicaria no podía denunciarse de manera directa y debía ser investigada dentro del marco de la violencia familiar. Esto implicaba, dijo, obstáculos tanto para su acreditación como para la protección efectiva de las víctimas, en un contexto donde las herramientas legales aún eran insuficientes.
Con las reformas recientes aprobadas por la LXV Legislatura, la figura evoluciona y se fortalece al reconocerse como violencia ejercida a través de interpósita persona, lo que permite su incorporación en distintos marcos legales, como la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, el Código Familiar y el Código Penal.
Para Santacruz Márquez, este cambio representa un avance significativo, ya que facilita su identificación en procesos legales, amplía las posibilidades de protección para mujeres e infancias y, en ciertos casos, permite que sea investigada incluso sin que exista una denuncia directa. Además, advirtió que el reto no se limita a la modificación de la ley, sino a su correcta aplicación por parte de las instituciones, para evitar que estos avances queden únicamente en el papel.
La exlegisladora destacó que las reformas también incorporan otros elementos relevantes en la protección de los derechos de las mujeres, como la emisión de órdenes de protección en un plazo máximo de cuatro horas, así como la inclusión de hijas e hijos dentro de estas medidas.
También se amplía el reconocimiento de distintas formas de violencia, como la patrimonial, la política, la institucional, la mediática y la ginecológica y obstétrica, muchas de las cuales, señaló, fueron normalizadas durante años.
Asimismo, se incorporan sanciones más claras para agresiones con ácido u otras sustancias químicas, y se fortalecen los mecanismos de investigación mediante la capacitación obligatoria de autoridades y la posibilidad de actuar de oficio en determinados casos.
Santacruz Márquez subrayó que estos cambios reejan un proceso que no ocurre de manera inmediata, sino que se construye de forma gradual, desde el reconocimiento de una problemática hasta la creación de herramientas legales más sólidas para enfrentarla.
Finalmente, insistió en que el desafío principal es garantizar que ninguna mujer tenga que vivir violencia a través de sus hijas o hijos, y que las instituciones respondan con eficacia ante estos casos, al tratarse de una forma de agresión que impacta no sólo a las mujeres, sino también a las infancias.
